sábado, 8 de enero de 2011

La Ansiedad I

Ya que por razones personales se está retrasando el próximo número de La Nave de Los Locos, y dado que a nuestro juicio este es un tema importante, vamos a publicar por este medio un adelanto, en la línea que estamos preparando en la revista. Así además, podéis, queridos lectores, hacer aportaciones, quejaros y decirnos qué creéis que debería estar reflejado y no lo está o viceversa.

Como es un tema tan amplio, en primer lugar vamos a abordarlo de forma difusa, en general. ¿Qué es la ansiedad? ¿Por qué la sufrimos?

Estas preguntas son las primeras que suele responder un psicólogo cuando a su consulta acude un paciente con algún problema de ansiedad. Pues bien, la ansiedad es una respuesta del organismo, de tu cuerpo, a situaciones potencialmente amenazantes. Tu Sistema Nervioso reacciona aumentando tu activación (libera adrenalina, dopamina y otras catecolaminas, que son neurotransmisores. Este dato será luego importante). 

Distinguimos "Ansiedad" de "Activación" (en lenguaje técnico de psicólogo la activación se llama "arousal"), atribuyendo a la ansiedad unas connotaciones negativas, de respuesta a una amenaza, pero una amenaza más difusa en el futuro que con el miedo (sería la diferencia entre tener que huir de un león y tener que dormir al aire libre en la sabana africana al alcance de unos leones que aún no hemos visto).

Existen muchos tipos de ansiedad, que provienen de distintos tipos de miedo, desde una ansiedad ante situaciones en que somos evaluados, hasta una ansiedad cada vez que tratamos de salir a la calle, ansiedad ante diferentes tipos de situaciones, cosas, personas... 

Algunos psicólogos argumentan que la ansiedad a niveles "aceptables" (que no generen un excesivo malestar) es necesaria, ya que la necesitamos para poder responder a las demandas de las situaciones a diario., por ejemplo, si nos toca ir a la sabana, y tenemos que huir de un león, estar tranquilo es una desventaja (y estas palabras, las ha oído de boca de algún psicólogo quien escribe el texto) Y aquí está el quid de la cuestión:
En primer lugar, estamos en un lugar y momento concretos, en que la ansiedad no se produce por temor a que algún animal salvaje nos pueda devorar. Más bien, nuestros temores más ansiógenos se deben a "cosas" que nos aporta nuestra joyita de sociedad. 

Con la psicología, más concretamente su vertiente cognitivo-conductual, se individualiza el fenómeno de la ansiedad. Aunque en un análisis funcional de conducta (que resumiendo mucho, es una tabla en la que se refleja "la conducta problema" con antecedentes y consecuentes) pueda reflejar esos factores sociales, es la persona quien responde generando y manteniendo el problema. 

Desde aquí planteamos que la ansiedad es un fenómeno social, un fenómeno de nuestra sociedad. Obviamente la parte fisiológica, y algunos de sus correlatos cognitivos son, más o menos, comunes a todos los seres humanos. Nuestro planteamiento es que la forma de afrontar los problemas de nuestra sociedad capitalista es cualitativamente distinta de cualquiera que ha habido en cualquier organización social a lo largo de la historia. Por primera vez, los problemas de una persona, no tienen nada que ver con los problemas del grupo, si no generan problemas al grupo (y en la medida que los genera, los problemas de la persona son los problemas que tiene el grupo, y no al revés).

Vamos a explicar esto que parece un juego de palabras barato. 
Cuando alguien tiene problemas, fuente de ansiedad, por ejemplo, laborales, lo último que se le ocurre es pensar que sus problemas son algo colectivo, que proviene de una estructura social, y no de su relación personal con el mundo. Esto lo ven también sus compañeros, por lo que de poco le sirve a un trabajador ser la única persona concienciada de su empresa, pues con poca gente va a poder, al menos, hablar de los problemas comunes en términos más allá de sus relaciones individuales. Si por algún alineamiento de planetas, además de algo de propaganda sindical, algunos trabajadores se ponen en huelga (por decir algo, pero las mismas reacciones se pueden ver ante un piquete o una octavilla), generan problemas, y son los problemas que generan, los problemas que tiene el grupo, la empresa o la sociedad, con esos trabajadores. 

Este esquema se da a nivel social-laboral, pero se da incluso a nivel familiar. Si una persona tiene algún "problema mental", vamos a poner el ejemplo que menos puede apoyar lo que afirmamos aquí: Una depresión. sea lo que sea esto. La depresión, lo que la causa, es un problema de la persona deprimida, no de toda la familia. Cuando la depresión se descontrola y compromete el "funcionamiento familiar" aquí se convierte, en la medida en que es capaz de interferir, en un problema familiar.

Con este esquema, es imposible tratar de afrontar los problemas de forma colectiva, y así la ansiedad, una reacción a las amenazas del medio, es un problema individual -e intransferible-, aunque estemos rodeados de gente con la misma ansiedad.
Esto no sólo cronifica el problema, sino que ayuda a que entremos en unas dinámicas que acaban dejándonos indefensos ante las fuerzas capaces de generarnos la ansiedad y el miedo. La gente que se siente indefensa no gasta recursos de manera inútil en luchar para mejorar su situación, sino que se pliega y se deja hacer, esperando que pasen los chaparrones cuanto antes. ¿Nos suena esto de algo?

Como este artículo pretende ser un adelanto, no vamos a profundizar más, por ahora, en esto, ni extendernos mucho hablando de diferentes formas y trastornos derivados de la ansiedad. Lo dicho, si tenéis sugerencias, dudas o quejas, serán bienvenidas.

2 comentarios:

Jesús Castro Rodríguez dijo...

Algo que escribí en la misma linea:
http://haymicabecita.blogspot.com/2009/04/el-estres-laboral-si-el-vecinoo-esta.html
Un saludo.

Contrapsicología Salamanca dijo...

¡Muchas gracias!