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lunes, 1 de agosto de 2011

Erótica en pastillas: ¿píldora azul o rosa? (Periódico Diagonal)

http://www.diagonalperiodico.net/Erotica-en-pastillas-pildora-azul.html

Un interesante artículo sobre medicalización de la sexualidad como si fuera un factor meramente biológico, en el que se desenmascara el enfoque biologicista de la persona.
Este enfoque es incapaz por sí sólo de explicar y actuar realmente sobre la totalidad de lo que dice abarcar, ya que en el caso de la sexualidad, como dice el artículo, esta no se reduce a una serie de reacciones fisiológicas.
Lo mismo pasa, a nuestro juicio, con el resto de aspectos de la vida psíquica de las personas, como hemos venido defendiendo en este blog.
Esperamos que les sea una lectura agradable.

miércoles, 15 de junio de 2011

Psicofármacos III. Benzodiacepinas.

Las benzodiacepinas son unas drogas utilizadas como depresores del sistema nervioso central.
El nombre tan original, se debe a la estructura química de estos compuestos, que tienen un anillo de benceno (un hidrocarburo que se encuentra en sitios tan saludables como el petróleo, la gasolina, o las cenizas de un incendio forestal), que es una molécula reconocidamente cancerígena, unida a otra llamada "diacepina", que siempre tendrá 7 componentes, dependiendo de los cuales, cambia el compuesto.
Las benzodiacepinas son utilizadas por sus efectos, a saber, ansiolíticos, sedantes, hipnóticos, amnésicos, miorrelajantes y anticonvulsivos. Vamos, que se utiliza para relajar mente y cuerpo. Por su acción al nivel del sistema nervioso central, también son utilizadas para tratar el síndrome de abstinencia del alcohol.

El primer compuesto de la familia, el Clordiacepóxido, fue también uno de los primeros psicofármacos. Se comercializó con el nombre de Librium, pero el más famoso, la estrella de este baile, es el Diazepam (Valium).


Las benzodiacepinas se dividen según cuánto dura su efecto.
Las hay de acción ultra-corta (unas 6 horas), corta (12 horas), intermedia (12-24 horas), larga (más de 24 horas).

Las de acción corta se utilizan más para el insomnio, y las de duración larga para la ansiedad, aunque en realidad, acaba dependiendo de la persona que las toma y sobre todo, del criterio de quien las prescribe. 

Para no liar la madeja con datos innecesarios en esto, diremos que actúa sobre el GABA (ácido Gamma Amino-Butírico), por eso las benzodiacepinas tienen tolerancia cruzada con el alcohol y se utilizan para tratar el alcoholismo. Son agonistas de este neurotransmisor (potencian su acción).

Ahora vamos con lo bueno. Las benzodiacepinas, al ser comercializadas, fueron presentadas como medicamentos totalmente seguros, algunas de ellas libres totalmente de efectos secundarios tales como la dependencia física. Esto era obviamente una mentira. Son unos fármacos que crean una adicción brutal, y otros efectos secundarios como: ictericia, dolor de cabeza, cambios en la visión y visión borrosa, confusión, síntomas depresivos, temblores, debilidad, "efecto resaca", tolerancia cruzada con el alcohol, como ya apuntamos anteriormente, vértigo, y curiosamente "reacciones paradógicas".

Las reacciones paradógicas consisten en que en lugar de hacer efecto la medicación, en este caso un efecto relajante, se da el efecto contrario. 

A largo plazo pueden producir deterioro cognitivo, y alguno de los efectos de abandonar su uso puede ser la reducción de la ansiedad(1).

Tienen efectos a largo plazo sobre el sueño, deteriorando la calidad del mismo. Esto podría relacionarse también con un posible deterioro cognitivo (otro posible efecto a largo plazo).
La utilización de estos fármacos como forma de huir de los estados de ansiedad lleva a cronificar dichos estados, actuando, en términos conductistas (para que luego no se nos acuse de no conocer "al enemigo"), como reforzador positivo y negativo de la ansiedad, y por tanto de lo que la produce.

El uso continuado de benzodiacepinas aumenta, estadísticamente, el riesgo de cometer "conductas violentas" (2), en un 53 %, frente a un 5,3 % de los pacientes que hacían psicoterapia para lidiar con sus problemas ansiógenos. Qué mágica es la coma de los decimales a veces. 

En otros textos podremos abundar más sobre los múltiples efectos secundarios de estos fármacos milagrosos, cuyo mayor milagro ha sido la multiplicación de los dólares y los euros en los bolsillos de unos cuantos. Por ahora invitamos a los lectores a aportar sus experiencias, tanto positivas como negativas, en los comentarios de esta entrada, por correo electrónico, o como les venga en gana.



(1) Galanter, Marc (2008). The American Psychiatric Publishing Textbook of Substance Abuse Treatment (American Psychiatric Press Textbook of Substance Abuse Treatment) (4 edición). American Psychiatric Publishing, Inc.

(2) Mathew VM; Dursun SM, Reveley MA (February 2000). «Increased Aggressive, Violent, and Impulsive Behaviour in Patients During Chronic-Prolonged Benzodiazepine Use». Can J Psychiatry (BCNC) 45 (1):  pp. 89–90.

domingo, 10 de abril de 2011

Psicofármacos. La Publicidad.

Os pongo un enlace a una página en que he encontrado, con una buena música, una serie de carteles de publicidad de psicofármacos. Publicidad americana, y la mayor parte de ella, viejuna. No deja de ser interesante.
La página está en Inglés, pero ver los carteles merece la pena.

http://www.practiceofmadness.com/2010/03/psychiatric-drugs-a-history-in-ads/


Cada cual después que llegue a sus conclusiones.

domingo, 4 de julio de 2010

Violencia y Esquizofrenia

Pido disculpas por tardar tanto en actualizar el blog. Es difícil mantener un nivel de calidad en las publicaciones planteando escribir cada poco tiempo, si además, el ajetreo de la vida diaria impide tener tiempo suficiente para ello.
Esta entrada es una contestación a un artículo de La Gaceta de Salamanca del 19 de Junio de 2010. El artículo, que ocupa parte de la portada y las dos primers páginas, parece sacado de otros tiempos, en los que Castel escribía  contra "la tapia del manicomio". 
Un artículo que muestra una ignorancia o mala fe supina de quienes lo han escrito y permitido pasar. Un artículo que muestra también qué clase de psiquiatría se practica en la Sanidad Pública salmantina (en el artículo se puede ver que los "periodistas" se pusieron en contacto con, al menos, un psiquiatra). Del artículo también se deduce que las familias no siempre buscan "lo mejor" para el "enfermo", sino más bien, muchas veces, buscan "lo mejor" para ellos, es decir, lo que más salvaguarde su tren de vida, sea este el que sea, y dentro de eso el "enfermo" esté lo mejor posible.
Por mero interés periodístico y científico, reproduciré algunos párrafos, y si alguien tiene especial interés en leerlo íntegro, lo conservaré digitalizado y en papel físico para enseñárselo a quien sea.

Y aquí viene. El texto entrecomillado y en cursiva está extraído literalmente del periódico, y a continuación viene cada contestación.

El titular de la portada:
"La falta de psiquiátricos desborda a los familiares de los enfermos."
 No podemos frivolizar con la enfermedad mental. El hecho de tener a una persona con "Enfermedad Mental Grave" en la familia supone que ésta debe sufrir, al menos, un reajuste para poder adaptarse a esta realidad, para poder apoya, o convivir con la persona que realmente lo está pasando mal. 
El achacar el "desborde" de las familias a que falten psiquiátricos (muchos pequeños o pocos grandes, no especifica por ahora) es una perversión, una idea que se le puede ocurrir a un chimpancé borracho en un bar hablando con otros chimpancés que usan la muletilla "si Franco" para arreglar España. En el cuerpo de la noticia, dice que "los jueces también echan el falta medidas más contundentes para controlarlos", y aquí se deja ver que es un "asunto de jueces" y no de la comunidad (que es para lo que se supone que se hizo la Reforma Psiquiátrica, para dejar en manos de los recursos comunitarios las medidas coercitivas y de control que supone el psiquiátrico. Si es asunto de jueces, será por tanto un asunto cuanto menos, de "seguridad", y por qué no, al mismo nivel que cualquier criminal, o al menos "cualquier criminal en potencia". El interior del periódico no defrauda las expectativas creadas en la portada.

 Sigue la portada:
""Tenemos un homicidio", dicen unos padres sin ayuda para ingresar a su hijo en un centro."
 En letra grande, es la segunda frase del artículo, que viene, sin duda de una fuente objetiva y desinteresada, el padre de un "enfermo". Luego veremos que el asunto "no es para tanto", la visión estigmatizante que tiene este hombre de su hijo, y lo que supone la patología que el niño puede tener.


Interior (titulares y a continuación, el cuerpo de la noticia):
"Los familiares de los enfermos mentales, desbordados por la falta de psiquiátricos"
 Sólo pongo este redundante titular para que se vea dónde están los párrafos que siguen ahora.

El cuerpo del artículo: 
"Las familias de los enfermos mentales que no están ingresados y sufren episodios de violencia se encuentran desbordadas, y sin recursos, para atender a este tipo de pacientes, como ilustra el testimonio de la página contigua, un caso donde los psiquiatras admiten que hay "riesgos de desenlace fatal""

EL periódico no especifica cuál es el porcentaje de enfermos psiquiátricos que "sufren" episodios de violencia, y es que si lo pusiera, se vería que llenar con eso dos páginas de un periódico, habiendo otras noticias, es algo totalmente injustificado. 
Es cierto que los enfermos mentales, como cualquier otra persona viva puede tener episodios violentos, pero lo que no está tan demostrado es que los llamados enfermos mentales sean más violentos que cualquier otra persona "cuerda". Los estudios al respecto son contradictorios, pero encontramos que los estudios que dicen demostrar que existe relación entre enfermedad mental y violencia, pueden estar interesados en que esa relación exista, para vender algún fármaco, cambiar alguna ley (como la campaña mediática para abrir el debate del TAI, en la cual podemos enmarcar este artículo), o vender un nuevo test o batería de tests "capaces de predecir" conductas violentas,como el caso de este artículo.
El caso es que hay otros artículos que sitúan a los enfermos mentales más como víctimas de violencia que como perpetradores, ya sea violencia física o de cualquier otro tipo. Los estudios clásicos afirman que no hay diferencia entre cuerdos y locos a la hora de cometer actos violentos. Estos estudios, supongo, no tendrían en cuenta grandes subgrupos de población "cuerda", como ejército, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, etc.
Ejemplo 2 (no estamos de acuerdo con el obligar al tratamiento a nadie, y habría que ver por qué es violenta la diferencia estadística entre la población general y la población esquizofrénica que no se medica. Habría que ver el porcentaje de población que ha sido violenta en casos de opresión al nivel que estos pacientes).

"José Luis Sánchez, ex fiscal jefe de Salamanca, explica que el problema de este tipo de familias es que, tras la supresión de los hospitales psiquiátricos, se siguen echando en falta "medidas claras y contundentes para el control de los enfermos mentales". "Y serían necesarias normas claras para someterlos a tratamiento".

 ¿Medidas duras y contundentes? Son enfermos, no criminales. Medidas duras y contundentes tendríamos que empezar a tomar contra la gentuza que se cree con derecho a reprimir lo diferente desde el miedo y luego se atreven a decir que es por nuestra propia seguridad.
Las medidas duras y contundentes a que se refiere, entran probablemente dentro de lo que podríamos llamar "TAI", y que, obviamente, supone un retroceso brutal en derechos, tanto de los pacientes como de la gente que somos pacientes en potencia, ya que no lo olvidemos, el estar a un lado u otro de la silla del despacho de psiquiatría es algo meramente circunstancial.
Para implementar el TAI tal y como lo quieren hacer, hay que reformar varias leyes, y las medidas pueden ser muy impopulares si no se crea cierto nivel de alarma social con esto de los enfermos. Para aplicarlas a nivel local, como sucedió en Valencia, hay que concienciar a la gente, es decir, meter miedo.

"Con los pocos recursos que tiene esta comunidad, hay listas de espera para acceder a este tipo de asistencia sanitaria".

Los pocos recursos  son algo endémico en Salud Mental. Aquí y en Lima, y en Nueva York y en Barcelona. Otra cosa es que la Gaceta de Salamanca aproveche otra vez para hacer victimismos en cuanto a la dejadez del gobierno a la hora de mandar recursos a Castilla y León y más en concreto a Salamanca. Así piden infraestructuras tan poco necesarias como el AVE entre Salamanca y Madrid.
 
"La junta creará una fundación para asumir la tutela de este tipo de pacientes"

Aquí se plantea de qué tipo de pacientes se habla. Se supone que pacientes con enfermedad mental grave e incapacitante, pero en el periódico no especifica si esquizofrénicos, gente que ha sufrido un Traumatismo Craneoencefálico, o gente con Trastornos de Personalidad.

"Para las familias es duro incapacitar a estos enfermos, y más si son jóvenes"
Claro que es duro, sobre todo cuando no necesitan incapacitación.
En el cuerpo de este artículo: "No obstante si la patología no tiene un caracter persistente, la incapacitación resulta más complicada." Todo lo dicen ellos. Aunque plantearemos el asunto desde el otro lado, como posibles pacientes. SI se facilita la incapacitación de la gente, ¿no corremos peligro de que nos incapacite la familia cuando no quieran que hagamos algo, como gastarnos el dinero que no quieren que nos gastemos? La historia de la psiquiatría nos demuestra que el tener poder de incapacitar a una persona es tener el poder de dejar en indefensión a quien queremos quitarnos de en medio, o de quien nos queremos aprovechar. Ejemplos los tenemos en la Unión Soviética, con los diagnósticos Ad Hoc, o en la psiquiatría americana de mitad del siglo XX, donde se diagnosticaba a los "inadaptados sociales" (un adolescente comunista, por ejemplo), u hoy en día, donde hay clínicas que se aprovechan de cómo es el sistema de las compañías de seguros para incapacitar y tratar contra su voluntad y contra sus necesidades a los pobres pacientes.

"Tenemos un parricidio o un homicidio"
Este es el testimonio de unos padres sobre lo difícil que es convivir con una persona "enferma". No vamos a explicar todo el artículo, que no tiene desperdicio, pero sí que vamos a sacar unas pocas partes que destacan por lo poco serio de la redacción y del que se de crédito como si fuera algo "científico". La familia puede estar pasándolo mal, pero obviamente algo no va bien cuando se dicen estas cosas. Por otro lado, el artículo da a entender que el paciente es un enfermo mental, cuando el paciente NO es un enfermo mental (al menos según el diagnóstico que dan). El cuerpo de la noticia: "Los padres de un joven con trastorno de personalidad no encuentran ayuda para mantener bajo control a su hijo" (aquí falta la tilde de jóven que respetamos en la "noticia". Si no saben escribir "jóven", es fácil que no sepan lo que es un Trastorno de Personalidad). Un trastorno de personalidad no es una enfermedad mental.  El artículo pone numerosos ejemplos de episodios violentos del hijo, como amenazas con cuchillos, etc. Vamos a ver cómo habla el padre de la "enfermedad": "A mi hijo lo mataron cuando nació. Le sacaron con fórceps y le reventaron la cabeza. No hay que ser muy médico para saber de dónde le viene el problema". Con esto, el padre demuestra, no sólo no haberse preocupado en saber qué le pasa al niño, que o está mal diagnosticado, o no le viene el mal de un nacimiento "accidentado". ¿Por qué no se ha preocupado por eso? No quiero decir que sea un mal padre, sino que a lo mejor la familia está teniendo actitudes, conscientes o inconscientes que estimulen o hayan estimulado la expresión violenta (al fin y al cabo, un trastorno de personalidad, según la "versión oficial" y todo, es un grupo de pautas de comportamiento aprendidas y que en algún momento han servido a la persona...).

Otra noticia:
"Un 33%, sin curación". (Cuerpo de la noticia:)"Un tercio de los enfermos mentales no tienen curación o se resisten a la curación, según han destacado Ginés Llorca y Alfosno Ledesma, catedráticos de psiquiatría de la Universidad de Salamanca".



"Si a los pacientes se les entrena en habilidades como sacar dinero del cajero, viajar en autobús y hacer compras, a las familias también se las respalda y prepara porque "se convierten en enfermeros y en hospitales" con el consiguiente desgaste que conlleva esta tarea"
Este párrafo se contradice en sí mismo y con la realidad.
La mayor parte de los enfermos mentales no requiere que les enseñe nadie a nada, son personas totalmente autónomas y más inteligentes, probablemente que toda la redacción que participó en escribir este artículo junta, aunque eso no es muy difícil. Lo que quiero decir es que ssalvo en casos muy específicos, que poco tienen que ver con el objetivo de este artículo, la "enfermedad mental" apenas se nota.
La familia no debe ser "enfermero y hospital", pero claro... ¿es el estado el que debe hacerse cargo de todos y cada uno de los problemas de la gente? El estado no está para eso, el estado está exactamente para lo contrario, para contener los problemas de la gente en una estructura que permita que la sociedad se deje gobernar y expoliar. Volviendo a la enfermedad mental, como llevan diciéndonos mucho tiempo ha los que entienden de ello, es LA COMUNIDAD la que puede hacerse cargo, no la familia sola, pero menos el estado.


En fin, como conclusión: Un artículo de mierda, en la línea editorial del periódico en los aspectos de criminalización de lo diferente y justificación de la represión, mezclado con la denuncia de la dejadez de las administraciones para con la ciudad, y con pinceladas de hablar con gente de la Salamanca profunda (no en vano es fácil encontrar fotos de banquetes de bodas en las páginas centrales del diario).

No vamos a pasar por el TAI, no vamos a pasar por la criminalización de la gente psiquiatrizada cuando los criminales son otros (se puede leer el artículo que enlacé como "ejemplo 3"). 
Hay que denunciar, aunque sea mediante este tipo de contestaciones, todos estos intentos de hacernos comulgar con ruedas de molino, a base de tópicos y manipulaciones del miedo de las personas.

martes, 20 de abril de 2010

Campaña contra el TAI


CONTRA LA MEDICACIÓN FORZOSA
Desde hace varios años, dentro del estado español, se han venido realizando diferentes movimientos y propuestas orientadas a instituir dentro de nuestras fronteras la medicación forzosa. La última y las más agresiva tentativa ha tenido lugar en la Comunidad Valenciana. Desde allí se ha propuesto de manera abierta y sin tapujos la judicialización salvaje de la salud mental. Nos encontramos ante un auténtico punto de inflexión: por un lado, toda una serie de sectores sociales (jueces, periodistas, psiquiatras, asociaciones de familiares capitaneados por sujetos de oscuros intereses, la industria farmacéutica,…); y por otro, la soledad de los individuos diagnosticados de una enfermedad mental a los que se planea privar de toda autonomía, dignidad e incluso la misma libertad.
Si el TAI acabara por salir adelante, una parte significativa de la población española se encontraría en un verdadero estado de excepción. Afirmamos con absoluta rotundidad que no es posible poner en marcha ningún tipo de estrategia terapéutica que tome su razón de ser en el miedo, el castigo y la amenaza. Las propuestas de medicación forzosa (más allá de la palabrería oficial) no buscan el bien de los sujetos psiquiatrizados, busca imponer a sangre y fuego la norma social. No podemos esperar nada de una sociedad que por estar basada en las relaciones mercantiles y en el puro dinero no puede considerarnos (por definición) como miembros suyos.
Los psiquiatras nazis gasearon a 250.000 seres “anormales”, los psiquiatras de la democracia con sus jueces, periodistas y empresarios quieren llevar a la policía a nuestra casa para mantenernos drogados y silenciados.
Nos quieren obligar a tomar sustancias tóxicas que, como ellos mismos reconocen, no curan; nos quieren obligar a rendirnos sin, ni siquiera, haber escuchado antes nuestra palabra.
De la misma manera que nosotros no queremos imponer a nadie nuestra voluntad de no medicarnos, no le reconocemos a nadie el derecho de obligarnos a hacerlo. No hace falta ser muy hábil para intuir que si sus píldoras funcionaran no harían falta sentencias ni pistolas. En todo caso, hemos decidido caminar hacia la salud de la únicamanera que conocemos: peleando por nuestra libertad.
Nuestra lucha no sólo se reduce al TAI, entendemos el sistema de salud mental como una forma más de controlen la sociedad patriarcal y capitalista que conformamos, donde las relaciones de poder (familia, escuela, trabajo,prisión...) anulan y reducen a las personas a mercancía.
Para mantener el orden cívico y en beneficio de la industria farmacéutica, de psicólogos y psiquiatras, el sistema através de las ciencias “psi”, etiqueta y estigmatiza a las personas que sienten/piensan/actúan fuera de la normalidad,entendiendo la normalidad como encajar en una sociedad que siguiendo su terminología está enferma, individualizalos problemas de las personas, impone remedios mecánicos ( conductismo, fármacos, encierros... ) y desvía laatención del problema real, encubriendo la raíz del sufrimiento: el mundo que conocemos.

Un desarrollo completo de las críticas al TAI puede encontrarse en www.contralamedicacionforzosa.es


lunes, 15 de junio de 2009

Los Psicofármacos II (neurolépticos)

Para inaugurar esta sección, quería hablar de los antipsicóticos.
El nombre técnico sería "neurolépticos", y son grandes depresores del SNC. "Neuroléptico" viene del griego "neuro" (nervio) y "leptos" (atar), y es una etimología muy bien puesta, pues funcionan como camisas de fuerza químicas, que si bien, en muchos casos no coartan la posibilidad de moverse (ojo con los efectos secundarios que veremos luego), si que cortan procesos mentales superiores, además de los temidos síntomas psicóticos (delirios y alucinaciones, por lo general). Al inventarse la clorpromazina se la denominó como "lobotomía química" y se pensó en la terapia farmacológica como una "solución limpia" frente a la lobotomía tradicional y al problema de la saturación de los hospitales psiquiátricos. El sobrenombre de "lobotomía química" tampoco le vendría mal a este grupo de medicamentos, pues al igual que el procedimiento de destrucción de masa cerebral por medios quirúrgicos, estos causan daño cerebral permanente.
La mayor parte de los neurolépticos funcionan bloqueando los receptores postsinápticos de la Dopamina (un neurotransmisor), es decir, que impiden a esta sustancia cerebral natural funcionar con normalidad, y hacen que parezca que tenemos menos.
La teoría subyacente al uso de estos fármacos en todas las psicosis, simplificando mucho, es que éstas se producen por una actividad exacerbada de la Dopamina en las áreas frontales y mesolímbicas del cerebro. Esto se refuerza cuando vemos que:
-Estos medicamentos muchas veces eliminan los delirios y las alucinaciones.
-Otros medicamentos con efecto contrario, como la L-Dopa y las anfetaminas pueden producir psicosis.
Pero existen explicaciones alternativas plausibles para todo esto, luego científicamente, no está demostrado que esto sea verdad. La Dopamina sí que parece implicada en estos procesos, pero no sabemos exactamente qué papel juega, si es la causa o el efecto, pues también se ha demostrado que estímulos externos y conductas modifican la química y estructura cerebrales. ¿Es la causa un factor externo? Lo único indiscutible es que somos seres bio-psico-sociales, y que las tres partes están relacionadas e interactúan reciprocamente.

Pues bien, al bloquear estos receptores postsinápticos de la Dopamina, el cerebro se defiende, creando las neuronas postsinápticas más receptores, y no sólo en las áreas que queríamos bloquear, sino en otras (esto sólo es una hipótesis, no lo olvidemos), como el área nigroestriada, y como la Dopamina sirve también como modulador de los movimientos voluntarios, se producen síntomas relacinados con los mismos. La hipersensibilidad a la dopamina causada por un aumento de los receptores de la dopamina en áreas subcorticales es algo bastante grave.
Esto es una enfermedad por sí sola, de muy difícil tratamiento y un riego relativamente alto de ocurrencia. Se llama Discinesia Tardía, y puede darse desde el primer contacto con el psicofármaco, aunque lo normal es que haya alrededor de un 5% de posibilidades por año (acumulativas) de que el consumidos la desarrolle, y teniendo en cuenta que los tratamientos con antipsicóticos son de por vida...
Otros efectos adversos pueden ser la acatisia (otro síntoma motor), la agranulocitosis y la ganancia de peso.

El hecho de que aumente el numero de receptores de la Dopamina en la neurona postsináptica, hace que al quitar el tratamiento, además de aumentar el riesgo de desarrollar la temida Discinesia Tardía, eliminemos la posibilidad de "curación", o la vuelta a la normalidad química del cerebro, o como queramos llamarlo, y que al suspender el tratamiento pueda aparecer un "efecto rebote", interpretando el mismo como una recaída en la enfermedad. Esta teoría predeciría que si no tratamos a los pacientes psicóticos con neurolépticos, las recaídas una vez normalizada la situación serían menos, y que pacientes con trastornos psicóticos breves o esquizofreniformes, se "recuperarían" y acabarían en menor medida siendo diagnosticados de "esquizofrenia". Esto es exactamente lo que pasa según los estudios de Iaco Sekkula.

Una cosa de la que no he hablado es de la existencia de dos familias de antipsicóticos: Los de primera generación o "típicos", y los de segunda generación o "atípicos", aunque ya está a punto de salir al mercado una tercera generación. Lo que se supone que distingue especialmente a estas familias:
-El poder lidiar con los síntomas negativos de la psicosis (embotamiento afectivo, abulia, alogia, anhedonia...), ya que los de primera generación, más que eliminarlos, parecían exacerbarlos, y los de segunda se planteaban como sustancias capaces de tratarlos (lo cual es mentira).
-El causar o no efectos colaterales: Se supone que los desegunda generación no causaban discinesia tardía, ahora se supone que causan menos... juzguen ustedes mismos. Este enlace es de la revista Infocop, el título del artículo es "Auge y ¿Caída? de la Era de los Antipsicóticos Atípicos".

Seguro que algo se me queda en el tintero. Podrían correr ríos de tinta que quedarían secos si queremos escribir todo lo posible sobre el tema. Quedan para futuras entradas.

Los Psicofármacos

Sobre la Historia de estas sustancias consideradas medicamentos ya escribiré dentro de "Historia de la Psiquiatría". Esta sección viene a ser para hablar de los efectos de los distintos psicofármacos sobre la salud, el Sistema Nervioso Central (SNC), sus efectos "terapéuticos" y sus efectos adversos. Como no es el vademécum, esto no sólo es una orientación sobre el tema en que se da una información "desnuda", sino que rpetendo acercar algún que otro estudio, y decir lo que en la consulta del psiquiatra no te suelen decir. No obstante, esto tan sólo pretende ser información orientativa, para leer, formarnos y debatir. No quiero empujar desde aquí a hacer nada a nadie, que me pueden meter en la cárcel por eso. Cada cual, con la información, que haga lo que crea oportuno.