miércoles, 22 de julio de 2009

Knots (Nudos)

Un hijo debe respetar a su padre
No se le tiene que enseñar a que respete a su padre
Es algo natural
Así es como yo he educado a mi hijo en todo caso.

Claro que un padre debe merecerse el respeto
Puede perder el derecho al respeto de su hijo
Pero yo espero al menos que mi hijo me respetará, aunque
sólo sea por dejarle libre de respetarme o no.

R.D. Laing

Se está adentro
y luego afuera de lo que uno ha estado adentro
Uno se siente vacío
porque no hay nada dentro de uno mismo
Se intenta meter dentro de uno mismo
ese dentro del afuera
en el que uno estuvo una vez dentro
una vez que uno intenta meterse a sí mismo detro
dentro de lo que
se está afuera:
comer y ser comido
tener el afuera dentro y estar
dentro del afuera

Pero esto no basta. Uno intenta meter
el adentro del que uno está afuera adentro, y
meterse dentro del afuera. Pero uno no se mete
dentro del afuera metiéndose el afuera dentro
pues:
aunque uno está lleno por dentro del adentro del afuera
uno está en el afuera de su propio adentro
y al meterse dentro del afuera
uno permanece vacío porque
mientras se está en el adentro
incluso el adentro del afuera está afuera
y dentro de uno no hay nada todavía
Nunca ha habido ninguna otra cosa
y nunca la habrá

R.D. Laing




Texto extraído de R.D. Laing (1972), Esquizofrenia y presión social. Barcelona, Tusquets.

lunes, 15 de junio de 2009

Los Psicofármacos II (neurolépticos)

Para inaugurar esta sección, quería hablar de los antipsicóticos.
El nombre técnico sería "neurolépticos", y son grandes depresores del SNC. "Neuroléptico" viene del griego "neuro" (nervio) y "leptos" (atar), y es una etimología muy bien puesta, pues funcionan como camisas de fuerza químicas, que si bien, en muchos casos no coartan la posibilidad de moverse (ojo con los efectos secundarios que veremos luego), si que cortan procesos mentales superiores, además de los temidos síntomas psicóticos (delirios y alucinaciones, por lo general). Al inventarse la clorpromazina se la denominó como "lobotomía química" y se pensó en la terapia farmacológica como una "solución limpia" frente a la lobotomía tradicional y al problema de la saturación de los hospitales psiquiátricos. El sobrenombre de "lobotomía química" tampoco le vendría mal a este grupo de medicamentos, pues al igual que el procedimiento de destrucción de masa cerebral por medios quirúrgicos, estos causan daño cerebral permanente.
La mayor parte de los neurolépticos funcionan bloqueando los receptores postsinápticos de la Dopamina (un neurotransmisor), es decir, que impiden a esta sustancia cerebral natural funcionar con normalidad, y hacen que parezca que tenemos menos.
La teoría subyacente al uso de estos fármacos en todas las psicosis, simplificando mucho, es que éstas se producen por una actividad exacerbada de la Dopamina en las áreas frontales y mesolímbicas del cerebro. Esto se refuerza cuando vemos que:
-Estos medicamentos muchas veces eliminan los delirios y las alucinaciones.
-Otros medicamentos con efecto contrario, como la L-Dopa y las anfetaminas pueden producir psicosis.
Pero existen explicaciones alternativas plausibles para todo esto, luego científicamente, no está demostrado que esto sea verdad. La Dopamina sí que parece implicada en estos procesos, pero no sabemos exactamente qué papel juega, si es la causa o el efecto, pues también se ha demostrado que estímulos externos y conductas modifican la química y estructura cerebrales. ¿Es la causa un factor externo? Lo único indiscutible es que somos seres bio-psico-sociales, y que las tres partes están relacionadas e interactúan reciprocamente.

Pues bien, al bloquear estos receptores postsinápticos de la Dopamina, el cerebro se defiende, creando las neuronas postsinápticas más receptores, y no sólo en las áreas que queríamos bloquear, sino en otras (esto sólo es una hipótesis, no lo olvidemos), como el área nigroestriada, y como la Dopamina sirve también como modulador de los movimientos voluntarios, se producen síntomas relacinados con los mismos. La hipersensibilidad a la dopamina causada por un aumento de los receptores de la dopamina en áreas subcorticales es algo bastante grave.
Esto es una enfermedad por sí sola, de muy difícil tratamiento y un riego relativamente alto de ocurrencia. Se llama Discinesia Tardía, y puede darse desde el primer contacto con el psicofármaco, aunque lo normal es que haya alrededor de un 5% de posibilidades por año (acumulativas) de que el consumidos la desarrolle, y teniendo en cuenta que los tratamientos con antipsicóticos son de por vida...
Otros efectos adversos pueden ser la acatisia (otro síntoma motor), la agranulocitosis y la ganancia de peso.

El hecho de que aumente el numero de receptores de la Dopamina en la neurona postsináptica, hace que al quitar el tratamiento, además de aumentar el riesgo de desarrollar la temida Discinesia Tardía, eliminemos la posibilidad de "curación", o la vuelta a la normalidad química del cerebro, o como queramos llamarlo, y que al suspender el tratamiento pueda aparecer un "efecto rebote", interpretando el mismo como una recaída en la enfermedad. Esta teoría predeciría que si no tratamos a los pacientes psicóticos con neurolépticos, las recaídas una vez normalizada la situación serían menos, y que pacientes con trastornos psicóticos breves o esquizofreniformes, se "recuperarían" y acabarían en menor medida siendo diagnosticados de "esquizofrenia". Esto es exactamente lo que pasa según los estudios de Iaco Sekkula.

Una cosa de la que no he hablado es de la existencia de dos familias de antipsicóticos: Los de primera generación o "típicos", y los de segunda generación o "atípicos", aunque ya está a punto de salir al mercado una tercera generación. Lo que se supone que distingue especialmente a estas familias:
-El poder lidiar con los síntomas negativos de la psicosis (embotamiento afectivo, abulia, alogia, anhedonia...), ya que los de primera generación, más que eliminarlos, parecían exacerbarlos, y los de segunda se planteaban como sustancias capaces de tratarlos (lo cual es mentira).
-El causar o no efectos colaterales: Se supone que los desegunda generación no causaban discinesia tardía, ahora se supone que causan menos... juzguen ustedes mismos. Este enlace es de la revista Infocop, el título del artículo es "Auge y ¿Caída? de la Era de los Antipsicóticos Atípicos".

Seguro que algo se me queda en el tintero. Podrían correr ríos de tinta que quedarían secos si queremos escribir todo lo posible sobre el tema. Quedan para futuras entradas.

Los Psicofármacos

Sobre la Historia de estas sustancias consideradas medicamentos ya escribiré dentro de "Historia de la Psiquiatría". Esta sección viene a ser para hablar de los efectos de los distintos psicofármacos sobre la salud, el Sistema Nervioso Central (SNC), sus efectos "terapéuticos" y sus efectos adversos. Como no es el vademécum, esto no sólo es una orientación sobre el tema en que se da una información "desnuda", sino que rpetendo acercar algún que otro estudio, y decir lo que en la consulta del psiquiatra no te suelen decir. No obstante, esto tan sólo pretende ser información orientativa, para leer, formarnos y debatir. No quiero empujar desde aquí a hacer nada a nadie, que me pueden meter en la cárcel por eso. Cada cual, con la información, que haga lo que crea oportuno.

sábado, 23 de mayo de 2009

Historia de la Psiquiatría II


Acabábamos la anterior entrada de historia de la psiquiatría hablando de Pinel. Pinel, y algunos de sus discípulos, como Esquirol, protagonizaron lo que se llama "segunda revolución psiquiátrica", quitando las cadenas y dando un trato humano a los enajenados (al menos esto es lo que dice la visión romántica de la historia psiquiátrica, siendo la realidad mucho más negra que eso). La "primera revolución psiquiátrica" merece la pena ser mencionada, pues consiste en la fundación de lo que podríamos llamar "hostpitales psiquiátricos", los primeros en el mundo. Que sepamos (eliminando historia de las civilizaciones de la antigüedad), el primer "psiquiátrico" se fundó en Valencia, más o menos en 1409. Por esa época, el internamiento suponía un avance, frente a las hogueras (ya había gente que deshechaba la Demonología, una especie de DSM de la época, como Paracelso).
En 1616 Francia, mediante un edicto, estableció los manicomios. Los directores estaban autorizados para tener a sus locos indefinidamente, y pronto convirtieron sus centros en verdaderas cárceles, donde los locos estaban encerrados con delincuientes comunes, prostitutas y demás gente que no hace bonito en la calle. Allí eran sometidos a tratos degradantes y torturas, siempre con fines terapéuticos.
Los típicos tratamientos a la locura antes de Pinel eran la inmersión, las sangrías, los azotes, el tratamiento de aterrorizar, incluso la "Silla de Darwin", ideada por el abuelo del autor de "El Origen de las Especies", que consistía en una silla que se hacía girar hasta que sangrabas por nariz y oídos, un tratamiento muy efectivo para la locura.
Cabe decir también, que con Pinel y sus seguidores, no desaparecieron las "contenciones físicas", se sustituyen las cadenas por camisas de fuerza, y se usan camas con barrotes. La historia de la psiquiatría (y no metemos aquí las corrientes "psiquiátricas" que se han desligado de la medicina, como las psicodinámicas, por ejemplo) hasta nuestros días, ha consistido casi siempre, en la estigmatización y la tortura.


"Encerrando no se Educa"


Jornadas de presentación de la Asamblea contra los centros de menores (Salamanca):




Miércoles 27 de Mayo, 20:00 horas

Presentación de la asamblea y dinámicas de reflexión


Jueves 28 de Mayo, 20:00 horas

Proyección: "El odio"

Todas las actividades se realizarán en el local de CNT-AIT Salamanca (Avda. Italia 24-26)

Organiza:
Asamblea Contra los Centros de Menores Salamanca
(asamnocensal@gmail.com)

jueves, 21 de mayo de 2009

Historia de la psiquiatría I

No vamos a hablar de la psiquiatría desde sus comienzos en la época prehistórica, donde probablemente un chamán en trance, dirán algunos antropólogos, era el encargado de expulsar los demonios que la gente tenía dentro... lo cierto es que poco sabemos y poco podemos saber de esas épocas, más que por los restos de algunos esqueletos en los que habían hecho trepanaciones, y por cómo había cicatrizado el hueso, la persona había sobrevivido durante años. Lo cierto es que la psiquiatría como ciencia autónoma acaba por formarse en el siglo XVIII (Erwin H Ackerknecht, Breve historia de la psiquiatría). Por esta época se empezó a considerar la locura como un trastorno proveniente de "cosas del cuerpo". Surgió gente apostando por la psicogénesis de los trastornos mentales (Ludwing, Zückuert, Harper, Fischer, Langermann...).
La expresión "neurosis" se la inventó Cullen, el mismo tipo que recomendó la camisa de fuerza, aparato inventado por McBride. Los primeros experimentos con los reflejos se los debemos a Whytts, y los de "electricidad animal" a Galvani y Volta. Por esta época las enfermedades mentales se empiezan a atribuir al sistema nervioso, y no a los "humores". En el Siglo XVIII también surgieron los localizacionistas.
Durante esa época la psicoterapia se basaba en el miedo, es decir, se trataba de curar a los enfermos mentales aterrorizándoles, como veremos en próximas entradas, con prácticas que cualquier persona con dos dedos de frente calificará de "tortura". Pinel fue el primero en decir que eso no era una buena práctica.