sábado, 8 de enero de 2011

La Ansiedad I

Ya que por razones personales se está retrasando el próximo número de La Nave de Los Locos, y dado que a nuestro juicio este es un tema importante, vamos a publicar por este medio un adelanto, en la línea que estamos preparando en la revista. Así además, podéis, queridos lectores, hacer aportaciones, quejaros y decirnos qué creéis que debería estar reflejado y no lo está o viceversa.

Como es un tema tan amplio, en primer lugar vamos a abordarlo de forma difusa, en general. ¿Qué es la ansiedad? ¿Por qué la sufrimos?

Estas preguntas son las primeras que suele responder un psicólogo cuando a su consulta acude un paciente con algún problema de ansiedad. Pues bien, la ansiedad es una respuesta del organismo, de tu cuerpo, a situaciones potencialmente amenazantes. Tu Sistema Nervioso reacciona aumentando tu activación (libera adrenalina, dopamina y otras catecolaminas, que son neurotransmisores. Este dato será luego importante). 

Distinguimos "Ansiedad" de "Activación" (en lenguaje técnico de psicólogo la activación se llama "arousal"), atribuyendo a la ansiedad unas connotaciones negativas, de respuesta a una amenaza, pero una amenaza más difusa en el futuro que con el miedo (sería la diferencia entre tener que huir de un león y tener que dormir al aire libre en la sabana africana al alcance de unos leones que aún no hemos visto).

Existen muchos tipos de ansiedad, que provienen de distintos tipos de miedo, desde una ansiedad ante situaciones en que somos evaluados, hasta una ansiedad cada vez que tratamos de salir a la calle, ansiedad ante diferentes tipos de situaciones, cosas, personas... 

Algunos psicólogos argumentan que la ansiedad a niveles "aceptables" (que no generen un excesivo malestar) es necesaria, ya que la necesitamos para poder responder a las demandas de las situaciones a diario., por ejemplo, si nos toca ir a la sabana, y tenemos que huir de un león, estar tranquilo es una desventaja (y estas palabras, las ha oído de boca de algún psicólogo quien escribe el texto) Y aquí está el quid de la cuestión:
En primer lugar, estamos en un lugar y momento concretos, en que la ansiedad no se produce por temor a que algún animal salvaje nos pueda devorar. Más bien, nuestros temores más ansiógenos se deben a "cosas" que nos aporta nuestra joyita de sociedad. 

Con la psicología, más concretamente su vertiente cognitivo-conductual, se individualiza el fenómeno de la ansiedad. Aunque en un análisis funcional de conducta (que resumiendo mucho, es una tabla en la que se refleja "la conducta problema" con antecedentes y consecuentes) pueda reflejar esos factores sociales, es la persona quien responde generando y manteniendo el problema. 

Desde aquí planteamos que la ansiedad es un fenómeno social, un fenómeno de nuestra sociedad. Obviamente la parte fisiológica, y algunos de sus correlatos cognitivos son, más o menos, comunes a todos los seres humanos. Nuestro planteamiento es que la forma de afrontar los problemas de nuestra sociedad capitalista es cualitativamente distinta de cualquiera que ha habido en cualquier organización social a lo largo de la historia. Por primera vez, los problemas de una persona, no tienen nada que ver con los problemas del grupo, si no generan problemas al grupo (y en la medida que los genera, los problemas de la persona son los problemas que tiene el grupo, y no al revés).

Vamos a explicar esto que parece un juego de palabras barato. 
Cuando alguien tiene problemas, fuente de ansiedad, por ejemplo, laborales, lo último que se le ocurre es pensar que sus problemas son algo colectivo, que proviene de una estructura social, y no de su relación personal con el mundo. Esto lo ven también sus compañeros, por lo que de poco le sirve a un trabajador ser la única persona concienciada de su empresa, pues con poca gente va a poder, al menos, hablar de los problemas comunes en términos más allá de sus relaciones individuales. Si por algún alineamiento de planetas, además de algo de propaganda sindical, algunos trabajadores se ponen en huelga (por decir algo, pero las mismas reacciones se pueden ver ante un piquete o una octavilla), generan problemas, y son los problemas que generan, los problemas que tiene el grupo, la empresa o la sociedad, con esos trabajadores. 

Este esquema se da a nivel social-laboral, pero se da incluso a nivel familiar. Si una persona tiene algún "problema mental", vamos a poner el ejemplo que menos puede apoyar lo que afirmamos aquí: Una depresión. sea lo que sea esto. La depresión, lo que la causa, es un problema de la persona deprimida, no de toda la familia. Cuando la depresión se descontrola y compromete el "funcionamiento familiar" aquí se convierte, en la medida en que es capaz de interferir, en un problema familiar.

Con este esquema, es imposible tratar de afrontar los problemas de forma colectiva, y así la ansiedad, una reacción a las amenazas del medio, es un problema individual -e intransferible-, aunque estemos rodeados de gente con la misma ansiedad.
Esto no sólo cronifica el problema, sino que ayuda a que entremos en unas dinámicas que acaban dejándonos indefensos ante las fuerzas capaces de generarnos la ansiedad y el miedo. La gente que se siente indefensa no gasta recursos de manera inútil en luchar para mejorar su situación, sino que se pliega y se deja hacer, esperando que pasen los chaparrones cuanto antes. ¿Nos suena esto de algo?

Como este artículo pretende ser un adelanto, no vamos a profundizar más, por ahora, en esto, ni extendernos mucho hablando de diferentes formas y trastornos derivados de la ansiedad. Lo dicho, si tenéis sugerencias, dudas o quejas, serán bienvenidas.

martes, 5 de octubre de 2010

Otoño Libertario 2010

Sábado 9 de octubre a las 19:30

"Antipsiquiatría y Contrapsicología"

Ponente: Raúl, militante del SOV de CNT Salamanca

En esta charla, se explicará la relación de la psiquiatría y la psicología oficiales con la perpetuación de los intereses del binomio capital-Estado. Se expondrán también las alternativas que vienen dando la antipsiquiatría y la contrapsicología para afrontar las dolencias mentales sin pasar por alto el hecho social que, en muchos casos, se encuentra detrás de aquéllas y que, en la misma medida que las provoca o aviva, puede contribuir a resolverlas.


Viernes 15
"Cárceles de menores"
Ponente: Patuca (abogada)

miércoles, 4 de agosto de 2010

Historia de la psiquiatría IV. "La IV revolución psiquiátrica".

Para hablar de la "cuarta revolución psiquiátrica" es necesario hablar de la época en la que se dió. Los años 50 en Estados Unidos y Europa Occidental.

Durante la primera mitad del siglo XX, el número de pacientes ingresados en hospitales psiquiátricos se incrementó de 150.000 a 500.000. En 1955, s estima que la mitad de las camas hospitalarias estaba ocupada por pacientes "psiquiátricos". No vamos a entrar en las posibles causas de el boom de pacientes psiquiátricos ingresados, pero que las cifras bailen así no dice nada a favor de las hipótesis más innatistas de la enfermedad mental.

La psiquiatría, siempre biologicista, estaba haciendo de las suyas. Las hipótesis sobre el por qué de la enfermedad mental se sucedían unas a otras, más o menos como hoy, pero en lugar de ser necesarias para justificar la terapia farmacológica, eran necesarias para justificar todo tipo de canalladas (comas inducidos, lobotomías, electroshocks, etc.), que según ellos funcionaban.

En 1949, John Cade, australiano, descubre que las sales de Litio tienen propiedades "antimaniacas".

En 1950, Paul Carpentier y Simone Courvoisier sintetizan la clorpromazina (RP-4560). Se sintetizó pese a que lo que buscaban no era una "lobotomía química", sino un antihistamínico. Eso es eficacia.
Henri Laborit, un cirujano militar frances, la dio a conocer. Se empezó a comercializar en Europa en 1952, en Estados Unidos en 1955, reduciendo qué casualidad, drásticamente, el número de pacientes psiquiátricos de los hospitales, pese a que el proceso de desinstitucionalización (al contrario que cuando ha sido llevado a cabo desde prácticas antipsiquiátricas), fue, y eso lo reconoce hasta el psiquiatra más ortodoxamente cerrado, una soberana mierda.

Volvemos al tema de la comercialización del fármaco. A estas alturas (1955), ya había mucha gente que tenía en las pupilas el símbolo del dólar al pensar en el asunto. Aquí empezó la era del márketing de la revolución psiquiátrica. No sólo basta con elaborar un fármaco, sino que hay que convencer a los médicos de que deben administrarlo. Así que se pusieron manos a la obra.
En 1955, después del primer ensayo clínico "randomizado", se realizó el "I Coloquio Internacional sobre la Terapéutica Narcobiótica", ¡en Barcelona! Y se considera la primera conferencia internacional sobre la Clorpromazina. Ese mismo año hubo conferencias y coloquios en Italia, Filadelfia, París...  ya se vislumbraba un cambio de paradigma en la psiquiatría.

Toda esa estrategia de márketing no sólo estaba encaminada a justificar el suministro de unas drogas tan peligrosas como incapacitantes a millones de enfermos de "psicosis", sino que por fin, la psiquiatría había conseguido  llegar a ver su sueño hecho realidad: Un argumento poco descabellado y en apariencia científico para justificar el origen biológico de la enfermedad mental. Es a partir de esta "revolución psicofarmacológica" cuando los psiquiatras empezaron a llenar sus bocas con hipótesis sobre la dopamina, la serotonina y otros neurotransmisores. El razonamiento es sencillo: "Si el fármaco funciona es porque el neurotransmisor que modula estaba desequilibrado (ya sea por exceso, por defecto, o por lo que se nos ocurra ad-hoc para justificar el darle la pastilla al paciente)".

El caso es que este márketing, se quedaba sólo en eso, en márketing. Ese primer ensayo "randomizado" (que llevó a cabo el matrimonio Elkes), tuvo como conclusión "...en ningún caso, el contenido de la psicosis cambió. Los pacientes esquizofrénicos y parafrénicos continuaban sujetos a los delirios y las alucinaciones, aunque parecían menos perturbados con ellos". ¿Nadie ve nada raro? Hay que preguntarse si los pacientes se veían perturbados de forma "normal" por las cosas diarias que nos perturban a todos, o si el fármaco les convertía en una suerte de zombies (viendo los efectos secundarios de la clorpromazina, nos inclinamos más a la segunda opción.

Siguiendo con la clorpromazina, son famosos los carteles en las que se anuncia tan polivalente medicamento contra las nauseas (de hecho en un principio, en EEUU, fue legalzada sólo como antihemético), para las complicaciones depresivas de la ansiedad, alcoholismo, agitación senil, ¡incluso para el asma! Esa manía de las farmacéuticas de decir que su pastilla es como el bálsamo de Fierabrás no es exclusiva de la época. Hace bien poco pude ver un anuncio de Risperidona (otro antipsicótico) ¡para la ansiedad!

El márketing dio sus frutos. Introducido el fármaco principalmente por médicos jóvenes, y probablemente sin mucha idea de lo que estaban haciendo, en 1955, SKF, el laboratorio propietario en EEUU de la marca Thorazine, facturó 75 millones de dólares. Hay que tener en cuenta que si ya es una salvajada de dinero ahora, en 1955 valían mucho más que actualmente. El resto de compañías farmacéuticas, muertas de envidia por lo ocurrido y queriendo hacer, como cualquier empresa debe, la hazaña de SKF, se lanzaron abiertamente a este nuevo mercado. Sí, señores, señoras, aquí está la cuarta revolución psiquiátrica, cuando la salud mental se convirtió en un nuevo mercado.

El paradigma de la psiquiatría estaba cambiando. No así sus etiquetas y sus teorías ad-hoc sobre la etiología de lo que llaman "enfermedades". Los psicofármacos, a estas alturas siguen funcionando más o menos como antes. Así que esta historia continuará.


Referencias:

Aportación de la clorpromazina al desarrollo de la psiquiatría. Francisco López-Muñoz, Cecilio Álamo y Eduardo Cuenca. Revista "Archivos de psiquiatría" Volumen 66 Enero-Marzo 2003, Nº1 Ed. Triacastela

Aspectos Históricos del descubrimiento y de la introducción clínica de la clorpromazina: Medio siglo de psicofarmacología. Francisco López-Muñoz, Cecilio Álamo y Eduardo Cuenca. Revista Frenia. Volumen II. 2002


http://psicritica.blogspot.com/2009/06/los-psicofarmacos-ii.html




domingo, 4 de julio de 2010

Violencia y Esquizofrenia

Pido disculpas por tardar tanto en actualizar el blog. Es difícil mantener un nivel de calidad en las publicaciones planteando escribir cada poco tiempo, si además, el ajetreo de la vida diaria impide tener tiempo suficiente para ello.
Esta entrada es una contestación a un artículo de La Gaceta de Salamanca del 19 de Junio de 2010. El artículo, que ocupa parte de la portada y las dos primers páginas, parece sacado de otros tiempos, en los que Castel escribía  contra "la tapia del manicomio". 
Un artículo que muestra una ignorancia o mala fe supina de quienes lo han escrito y permitido pasar. Un artículo que muestra también qué clase de psiquiatría se practica en la Sanidad Pública salmantina (en el artículo se puede ver que los "periodistas" se pusieron en contacto con, al menos, un psiquiatra). Del artículo también se deduce que las familias no siempre buscan "lo mejor" para el "enfermo", sino más bien, muchas veces, buscan "lo mejor" para ellos, es decir, lo que más salvaguarde su tren de vida, sea este el que sea, y dentro de eso el "enfermo" esté lo mejor posible.
Por mero interés periodístico y científico, reproduciré algunos párrafos, y si alguien tiene especial interés en leerlo íntegro, lo conservaré digitalizado y en papel físico para enseñárselo a quien sea.

Y aquí viene. El texto entrecomillado y en cursiva está extraído literalmente del periódico, y a continuación viene cada contestación.

El titular de la portada:
"La falta de psiquiátricos desborda a los familiares de los enfermos."
 No podemos frivolizar con la enfermedad mental. El hecho de tener a una persona con "Enfermedad Mental Grave" en la familia supone que ésta debe sufrir, al menos, un reajuste para poder adaptarse a esta realidad, para poder apoya, o convivir con la persona que realmente lo está pasando mal. 
El achacar el "desborde" de las familias a que falten psiquiátricos (muchos pequeños o pocos grandes, no especifica por ahora) es una perversión, una idea que se le puede ocurrir a un chimpancé borracho en un bar hablando con otros chimpancés que usan la muletilla "si Franco" para arreglar España. En el cuerpo de la noticia, dice que "los jueces también echan el falta medidas más contundentes para controlarlos", y aquí se deja ver que es un "asunto de jueces" y no de la comunidad (que es para lo que se supone que se hizo la Reforma Psiquiátrica, para dejar en manos de los recursos comunitarios las medidas coercitivas y de control que supone el psiquiátrico. Si es asunto de jueces, será por tanto un asunto cuanto menos, de "seguridad", y por qué no, al mismo nivel que cualquier criminal, o al menos "cualquier criminal en potencia". El interior del periódico no defrauda las expectativas creadas en la portada.

 Sigue la portada:
""Tenemos un homicidio", dicen unos padres sin ayuda para ingresar a su hijo en un centro."
 En letra grande, es la segunda frase del artículo, que viene, sin duda de una fuente objetiva y desinteresada, el padre de un "enfermo". Luego veremos que el asunto "no es para tanto", la visión estigmatizante que tiene este hombre de su hijo, y lo que supone la patología que el niño puede tener.


Interior (titulares y a continuación, el cuerpo de la noticia):
"Los familiares de los enfermos mentales, desbordados por la falta de psiquiátricos"
 Sólo pongo este redundante titular para que se vea dónde están los párrafos que siguen ahora.

El cuerpo del artículo: 
"Las familias de los enfermos mentales que no están ingresados y sufren episodios de violencia se encuentran desbordadas, y sin recursos, para atender a este tipo de pacientes, como ilustra el testimonio de la página contigua, un caso donde los psiquiatras admiten que hay "riesgos de desenlace fatal""

EL periódico no especifica cuál es el porcentaje de enfermos psiquiátricos que "sufren" episodios de violencia, y es que si lo pusiera, se vería que llenar con eso dos páginas de un periódico, habiendo otras noticias, es algo totalmente injustificado. 
Es cierto que los enfermos mentales, como cualquier otra persona viva puede tener episodios violentos, pero lo que no está tan demostrado es que los llamados enfermos mentales sean más violentos que cualquier otra persona "cuerda". Los estudios al respecto son contradictorios, pero encontramos que los estudios que dicen demostrar que existe relación entre enfermedad mental y violencia, pueden estar interesados en que esa relación exista, para vender algún fármaco, cambiar alguna ley (como la campaña mediática para abrir el debate del TAI, en la cual podemos enmarcar este artículo), o vender un nuevo test o batería de tests "capaces de predecir" conductas violentas,como el caso de este artículo.
El caso es que hay otros artículos que sitúan a los enfermos mentales más como víctimas de violencia que como perpetradores, ya sea violencia física o de cualquier otro tipo. Los estudios clásicos afirman que no hay diferencia entre cuerdos y locos a la hora de cometer actos violentos. Estos estudios, supongo, no tendrían en cuenta grandes subgrupos de población "cuerda", como ejército, Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado, etc.
Ejemplo 2 (no estamos de acuerdo con el obligar al tratamiento a nadie, y habría que ver por qué es violenta la diferencia estadística entre la población general y la población esquizofrénica que no se medica. Habría que ver el porcentaje de población que ha sido violenta en casos de opresión al nivel que estos pacientes).

"José Luis Sánchez, ex fiscal jefe de Salamanca, explica que el problema de este tipo de familias es que, tras la supresión de los hospitales psiquiátricos, se siguen echando en falta "medidas claras y contundentes para el control de los enfermos mentales". "Y serían necesarias normas claras para someterlos a tratamiento".

 ¿Medidas duras y contundentes? Son enfermos, no criminales. Medidas duras y contundentes tendríamos que empezar a tomar contra la gentuza que se cree con derecho a reprimir lo diferente desde el miedo y luego se atreven a decir que es por nuestra propia seguridad.
Las medidas duras y contundentes a que se refiere, entran probablemente dentro de lo que podríamos llamar "TAI", y que, obviamente, supone un retroceso brutal en derechos, tanto de los pacientes como de la gente que somos pacientes en potencia, ya que no lo olvidemos, el estar a un lado u otro de la silla del despacho de psiquiatría es algo meramente circunstancial.
Para implementar el TAI tal y como lo quieren hacer, hay que reformar varias leyes, y las medidas pueden ser muy impopulares si no se crea cierto nivel de alarma social con esto de los enfermos. Para aplicarlas a nivel local, como sucedió en Valencia, hay que concienciar a la gente, es decir, meter miedo.

"Con los pocos recursos que tiene esta comunidad, hay listas de espera para acceder a este tipo de asistencia sanitaria".

Los pocos recursos  son algo endémico en Salud Mental. Aquí y en Lima, y en Nueva York y en Barcelona. Otra cosa es que la Gaceta de Salamanca aproveche otra vez para hacer victimismos en cuanto a la dejadez del gobierno a la hora de mandar recursos a Castilla y León y más en concreto a Salamanca. Así piden infraestructuras tan poco necesarias como el AVE entre Salamanca y Madrid.
 
"La junta creará una fundación para asumir la tutela de este tipo de pacientes"

Aquí se plantea de qué tipo de pacientes se habla. Se supone que pacientes con enfermedad mental grave e incapacitante, pero en el periódico no especifica si esquizofrénicos, gente que ha sufrido un Traumatismo Craneoencefálico, o gente con Trastornos de Personalidad.

"Para las familias es duro incapacitar a estos enfermos, y más si son jóvenes"
Claro que es duro, sobre todo cuando no necesitan incapacitación.
En el cuerpo de este artículo: "No obstante si la patología no tiene un caracter persistente, la incapacitación resulta más complicada." Todo lo dicen ellos. Aunque plantearemos el asunto desde el otro lado, como posibles pacientes. SI se facilita la incapacitación de la gente, ¿no corremos peligro de que nos incapacite la familia cuando no quieran que hagamos algo, como gastarnos el dinero que no quieren que nos gastemos? La historia de la psiquiatría nos demuestra que el tener poder de incapacitar a una persona es tener el poder de dejar en indefensión a quien queremos quitarnos de en medio, o de quien nos queremos aprovechar. Ejemplos los tenemos en la Unión Soviética, con los diagnósticos Ad Hoc, o en la psiquiatría americana de mitad del siglo XX, donde se diagnosticaba a los "inadaptados sociales" (un adolescente comunista, por ejemplo), u hoy en día, donde hay clínicas que se aprovechan de cómo es el sistema de las compañías de seguros para incapacitar y tratar contra su voluntad y contra sus necesidades a los pobres pacientes.

"Tenemos un parricidio o un homicidio"
Este es el testimonio de unos padres sobre lo difícil que es convivir con una persona "enferma". No vamos a explicar todo el artículo, que no tiene desperdicio, pero sí que vamos a sacar unas pocas partes que destacan por lo poco serio de la redacción y del que se de crédito como si fuera algo "científico". La familia puede estar pasándolo mal, pero obviamente algo no va bien cuando se dicen estas cosas. Por otro lado, el artículo da a entender que el paciente es un enfermo mental, cuando el paciente NO es un enfermo mental (al menos según el diagnóstico que dan). El cuerpo de la noticia: "Los padres de un joven con trastorno de personalidad no encuentran ayuda para mantener bajo control a su hijo" (aquí falta la tilde de jóven que respetamos en la "noticia". Si no saben escribir "jóven", es fácil que no sepan lo que es un Trastorno de Personalidad). Un trastorno de personalidad no es una enfermedad mental.  El artículo pone numerosos ejemplos de episodios violentos del hijo, como amenazas con cuchillos, etc. Vamos a ver cómo habla el padre de la "enfermedad": "A mi hijo lo mataron cuando nació. Le sacaron con fórceps y le reventaron la cabeza. No hay que ser muy médico para saber de dónde le viene el problema". Con esto, el padre demuestra, no sólo no haberse preocupado en saber qué le pasa al niño, que o está mal diagnosticado, o no le viene el mal de un nacimiento "accidentado". ¿Por qué no se ha preocupado por eso? No quiero decir que sea un mal padre, sino que a lo mejor la familia está teniendo actitudes, conscientes o inconscientes que estimulen o hayan estimulado la expresión violenta (al fin y al cabo, un trastorno de personalidad, según la "versión oficial" y todo, es un grupo de pautas de comportamiento aprendidas y que en algún momento han servido a la persona...).

Otra noticia:
"Un 33%, sin curación". (Cuerpo de la noticia:)"Un tercio de los enfermos mentales no tienen curación o se resisten a la curación, según han destacado Ginés Llorca y Alfosno Ledesma, catedráticos de psiquiatría de la Universidad de Salamanca".



"Si a los pacientes se les entrena en habilidades como sacar dinero del cajero, viajar en autobús y hacer compras, a las familias también se las respalda y prepara porque "se convierten en enfermeros y en hospitales" con el consiguiente desgaste que conlleva esta tarea"
Este párrafo se contradice en sí mismo y con la realidad.
La mayor parte de los enfermos mentales no requiere que les enseñe nadie a nada, son personas totalmente autónomas y más inteligentes, probablemente que toda la redacción que participó en escribir este artículo junta, aunque eso no es muy difícil. Lo que quiero decir es que ssalvo en casos muy específicos, que poco tienen que ver con el objetivo de este artículo, la "enfermedad mental" apenas se nota.
La familia no debe ser "enfermero y hospital", pero claro... ¿es el estado el que debe hacerse cargo de todos y cada uno de los problemas de la gente? El estado no está para eso, el estado está exactamente para lo contrario, para contener los problemas de la gente en una estructura que permita que la sociedad se deje gobernar y expoliar. Volviendo a la enfermedad mental, como llevan diciéndonos mucho tiempo ha los que entienden de ello, es LA COMUNIDAD la que puede hacerse cargo, no la familia sola, pero menos el estado.


En fin, como conclusión: Un artículo de mierda, en la línea editorial del periódico en los aspectos de criminalización de lo diferente y justificación de la represión, mezclado con la denuncia de la dejadez de las administraciones para con la ciudad, y con pinceladas de hablar con gente de la Salamanca profunda (no en vano es fácil encontrar fotos de banquetes de bodas en las páginas centrales del diario).

No vamos a pasar por el TAI, no vamos a pasar por la criminalización de la gente psiquiatrizada cuando los criminales son otros (se puede leer el artículo que enlacé como "ejemplo 3"). 
Hay que denunciar, aunque sea mediante este tipo de contestaciones, todos estos intentos de hacernos comulgar con ruedas de molino, a base de tópicos y manipulaciones del miedo de las personas.

lunes, 10 de mayo de 2010

Los Centros de Menores en España

El pasado 15 de Abril Javier San Sebastián, cabeza visible del entramado O´Belén, dió una conferencia en la Universidad Complutense de Madrid. Por gentileza de un grupo de funcionarios solidarios del IMMF, hemos tenido acceso a la grabación del acto, cuyo contenido pensamos que debe difundirse al máximo.
Con esta grabación podemos poner sobre la mesa quién está dirigiendo (y lucrándose de) la red formada alrededor de O´Belén, así como la ideología de quien encierra y psiquiatriza con el dinero de todos los madrileños a varias decenas de chavales tutelados en Picón de Jarama. El lenguaje que emplea San Sebastián puede parecer “académico”, pero si vamos al fondo de sus palabras, comprobaremos que a lo largo de esta conferencia se retrata claramente en qué consiste O´Belén y cuál es su filosofía.
 
El Power Point que empleó puede descargarse desde aquí (pinchando en su ponencia):
http://imap.eventosms.com/ponencias_desproteccion_y_maltrato.pdf

Puedes escuchar la conferencia pinchando aquí:
http://www.centrosdemenores.com/local/cache-vignettes/L52xH52/wav-2e123.png


Son especialmente preocupantes dos hechos:

- Que el propio San Sebastián reconoce que O´Belén funciona al margen de la legalidad, dejando patente que Picón de Jarama es una especie de “clínica psiquiátrica” encubierta, cuando sobre el papel se trata de una residencia abierta para menores tutelados, sin ninguna vinculación (ni control) con el sistema público de salud mental.

- Que el presidente de una entidad financiada con dinero público cargue contra Amnistía Internacional (que ha denunciado los malos tratos cometidos en Picón del Jarama) afirmando textualmente que “es un organismo tan desacreditado que no merece la pena ni considerar sus informes”. Nos preguntamos qué otras campañas de Amnistía Internacional le parecen “desacreditadas” y qué otras violaciones de los derechos humanos denunciadas por esta organización, colaboradora de la ONU, le parecen a San Sebastián justificadas.

A lo largo de la grabación San Sebastián miente descaradamente cuando niega que los trabajadores que han aparecido en varios medios de comunicación hayan pasado por sus centros; la documentación que lo confirma es pública*, y en todo caso O´Belén no ha interpuesto ni una sola denuncia por calumnias contra los trabajadores en todo este tiempo. Si San Sebastián es capaz de faltar a la verdad de forma tan fácilmente contrastable, poca credibilidad puede darse al resto de sus palabras, pero en cualquier caso es importante (porque la vida y la dignidad de los menores tutelados va en ello) analizar algunos de sus postulados:

- San Sebastián cierra su conferencia “invitando” a quienes denunciamos el negocio y el maltrato a que convivamos “una semana” con cualquiera de los chavales encerrados en sus centros. Esto resulta un insulto para muchísimas personas anónimas que han acogido (sin recibir los 5.200 euros mensuales** que se embolsa él) a chavales con dificultades de todo tipo, algunos incluso fugados o desinternados precipitadamente de Picón de Jarama o de otros centros de O´Belén. Personas que integran la Coordinadora de Barrios de Madrid, como el psicólogo y pedagogo Enrique Martínez Reguera o los integrantes del colectivo CANIJIN han demostrado con su experiencia que hasta los chavales supuestamente más agresivos o con problemas graves de salud mental son capaces de salir adelante en un entorno familiar, sin rejas, celdas de aislamiento, guardias de seguridad y hacinamiento. Efectivamente, no es fácil sacar adelante a estos chavales, pero es muy difícil hacerlo peor que en Picón de Jarama.

- Se afirma que un 20% de los menores (¡de la población general!) tiene trastornos psiquiátricos. San Sebastián parece no querer encerrar sólo a los menores tutelados, sino que pretende psiquiatrizar a casi una cuarta parte de la población infantil y adolscente (imaginamos que según su criterio algunos "solo" necesitarán medicación, y no reclusión).

- Critica las inspecciones del Defensor del Pueblo por escuchar las denuncias de los menores y alaba las “inspecciones” del Defensor del Menor de la Comunidad de Madrid, institución vinculada directamente al PP. Su anterior responsable, Pedro Núñez Morgades, forma parte del patronato de O´Belén y el anterior, Javier Urra se ha declarado públicamente “amigo” de San Sebastián. Las “inspecciones” del Defensor del Menor de la C.A.M. son avisadas de su fecha y hora con antelación, y se niega a atender las quejas de los menores, convierténdose en un mero trámite de "lavado de cara".

- Reconoce implícitamente que hay agresiones en sus centros cuando afirma que "las nuestras salen en los telediarios y las de los centros públicos no".

- Reconoce que el aislamiento se aplica como castigo, cuando hasta el momento se afirmaba que se utilizaba “de forma terapéutica”. En cualquier caso, el aislamiento a menores está terminantemente prohibido por las Naciones Unidas en su resolución 45/113  ( http://www2.ohchr.org/spanish/law/menores.htm )

- Además, niega la medicación forzosa, justifica la violación del derecho a la intimidad y reconoce la psiquiatrización en un mismo centro de chavales con problemáticas incompatibles e incluso de algunos "a quienes que sólo hay que proteger". (¿en ese entorno?).

Como decíamos al principio, te animamos a escuchar tú mismo las palabras de este individuo, tan generosamente financiado por la Comunidad de Madrid con dinero público.
 
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* Por ejemplo, aquí puedes acceder a documentación sobre tres de los trabajadores de O´Belén que han aparecido en la prensa: http://www.centrosdemenores.com/?Dossier-malos-tratos-y-violaciones

** La cifra, 5.200 euros mensuales por plaza en un centro terapéutico, la dió recientemente la consejera Engracia Hidalgo en Telemadrid cuando saltó la denuncia de los chavales de Galapagar:
http://www.laotra.es/contenidos/html/elcirculo/pagina_engraciahidalgo9.html

Fuente: http://www.centrosdemenores.com/?Javier-San-Sebastian-retrato-al

jueves, 29 de abril de 2010

Manifiesto

Lo que viene a continuación es un intento de perfilar la perspectiva del terapeuta en el ámbito libertario. Para llegar a una finalidad concreta, hace falta emplear unos medios concretos, y dándole la vuelta a la frase, si se emplean unos métodos distintos, llegaremos, presumiblemente, a un resultado distinto. Sí, existen muchas maneras de llegar a un mismo resultado, y procesos casi idénticos pueden dar resultados dispares, pero en esencia, la coherencia medios-fines es algo a tener muy en cuenta cuando hacemos cualquier cosa, especialmente en el ámbito de la militancia política. Para llegar a crear una sociedad solidaria, debemos, aquí y ahora, crear relaciones de solidaridad. Para llegar a una sociedad libre, debemos ser libres y fomentar la libertad y la unión libre de personas. Para llegar a una sociedad distinta, debemos romper nuestros patrones y relacionarnos de forma distinta a como la sociedad quiere. Por eso creemos que es necesario tratar de esto.

A estas alturas no podemos andarnos con tibiezas, precisamente eso es lo que nos está asesinando un poco cada día. Aunque no podemos hacer, por ahora, todo lo que nos gustaría, no está de más que nos permitamos a nosotros mismos decirlo claramente. ¿Qué podemos perder? ¿La salud mental? ¿Que nos tachen de locos? Es una ironía absurda. Probablemente ya lo estemos. ¿Nos pueden reprimir? Ese es el precio a pagar por darle al sistema donde le duele. Quien no quiera sufrir de alguna manera la represión, que se sume al rebaño o se vaya solo al monte. Hay gente que no puede permitirse el lujo de no querer ser reprimido, porque está encerrada, drogada y anulada.

La lucha contra el Sistema de Salud Mental, sea este cual sea, no es simplemente una lucha para mejorar la calidad de vida de ciertos pacientes. Quedarnos ahí es volver a seguir el juego del poder, que da concesiones, y nos permite mejorar nuestras vidas, si nosotros hacemos las nuestras, es decir, no le cuestionamos, lo que el poder quiere es que comamos de su mano como fieras domesticadas.
Nosotros buscamos un cambio de las estructuras sociales, un cambio que permita que todos los seres humanos sean iguales, y eso pasa por la destrucción de los sistemas sociales y económicos de dominación. Los estados y el capitalismo.

Ambas estructuras, estado y capital, se alimentan y sostienen mutuamente, por lo que debemos luchar contra ambas, ya que si no destruimos las dos, el sistema permanece intacto en su raíz, y como una mala hierba, resurgirá.

Esta lucha concreta va encaminada a combatir contra un instrumento concreto de normalización y represión social, es decir, del estado, que protege el que hoy por hoy es su sistema económico favorito: el capitalismo, con métodos “científicos” de control social, y de exclusión de todo aquel que no sea productivo. La psicología, como controlador social (desde la escuela hasta el trabajo), hasta la psiquiatría, con sus fármacos y unidades de agudos, pasando por la psicología clínica.

No vamos a decir que todo lo relacionado con lo “psi” sea intrínsecamente malo. Siempre ha habido personas, escuelas que se han ocupado sinceramente de aliviar el sufrimiento psíquico (que le pese a quien le pese, existe), sin orientar a la persona hacia ningún sitio ni siquiera hacia las propias ideas. Esto último lo aclararemos más adelante.

Aliviar el sufrimiento psíquico a corto plazo no nos vale. Significa adaptar a la persona, pese a ella misma, al sistema social, ese sistema al que pretendemos destruir, despojándola de lo único que tiene para defenderse de él. Sin embargo tampoco podemos pedir a una persona que sufra porque sí, por lo que no podemos tampoco juzgar a nadie por buscar esa adaptación, esa eliminación del síntoma. Desde una posición de igualdad sí que podemos tratar de generar conciencia de esto, pero nunca desde una posición “de autoridad” ni “terapéutica”, ya que sería ejercer poder sobre alguien, de alguna manera, manipular.

¿Y qué planteamos? Queremos fomentar el desarrollo integral de la persona como ser humano, su autonomía. En definitiva, su emancipación. Esta forma de pensar no es nueva. Dentro de lo “psi” ha habido corrientes como la humanista-existencialista que ya planteaban cosas parecidas. Con esto hay que tener algo de cuidado, por ejemplo: Albert Ellis, el creador de la Terapia Racional Emotiva, una terapia de corte cognitivo-conductual, habla de “ideas irracionales” (como si el ser humano fuera capaz de funcionar racionalmente), “pensamientos estúpidos”, frente a lo que debía promover el terapeuta mediante una reestructuración cognitiva, las “ideas racionales”. Este tipejo definía su terapia como “existencialista”. Nosotros sin embargo olemos en ella un tufillo fascista, con eso de que hay que tener la cabeza limpia y ordenada. Siendo benevolentes con él, diremos que huele a capitalismo.

Con presentar buenas intenciones y nombres pomposos de terapias nuevas o más o menos viejas (terapia de aceptación y compromiso, terapia centrada en soluciones, etc) no basta. No hay cabida a tratar lo erróneo de la persona desde una perspectiva terapéutica, ya que no existe lo erroneo en la persona. No podemos ideologizar la terapia, ni podemos dejar que la ideologicen por nosotros. No podemos utilizar nuestra posición de “especialistas” para decirle a alguien qué es correcto y qué incorrecto pensar. Eso es ejercer, como decíamos, el poder, y ejerciendo el poder nunca podremos llegar a crear una sociedad libre.

Otra cuestión es el que existan especialistas en lo que pasa por las cabezas de las personas. Con esto se nos pueden plantear varios debates: ¿Es deseable que los haya? ¿Es necesario? En este momento sólo podemos opinar que la especialización que existe ahora, en que el psicólogo y el psiquiatra tienen patente de corso dentro de las cabezas para decir qué es normal y qué no lo es, ni es deseable el rol de tutores sociales que ahora mismo ejercemos.Volviendo al tema ideológico, es difícil luchar de esta manera sin quedarnos en una mera reforma en cuanto al trato a los “enfermos”, pero hay dos cuestiones fundamentales:

  • El fomentar personas autónomas y libres en lo psíquico es acercarles de por sí, al “ideal libertario”, aunque eso de por sí no genere militantes revolucionarios (que sería cuestión de un ámbito no terapéutico). Si no nos creemos esto de que una persona autónoma y libre en lo psíquico se acerca de por sí al ideal libertario, tendríamos que plantearnos qué clase de sociedad buscamos (ya que si está formada por personas “no autónomas” o “no libres”, probablemente requiera de un estado para poder funcionar).Esto no quiere decir que los anarquistas seamos, por el mero hecho de serlo, personas completamente desarrolladas, sino que cuanto más “maduros” seamos, más nos acercaremos, nosotros también, a ese ideal.
  • La otra cuestión es más práctica, y es que si nos quedamos en una lucha parcial, si nuestra única forma de luchar por esa sociedad que pretendemos es tratar de cambiar un aspecto tan concreto del sistema de dominación y nos olvidamos del resto, caemos en el reformismo, como nuestros predecesores en este campo.

Por esto vemos en la práctica terapéutica una forma de llevar a cabo los principios libertarios en una faceta concreta de nuestra vida, no una herramienta de ideologización/manipulación.

Asimismo podemos darle la vuelta al asunto este que tenemos entre manos, pudiendo exigir a los terapeutas que respeten a las personas que acuden a él, no sólo reconociéndolos como personas (que esto ya es un paso enorme para algunos), sino aceptándolos como son con su sufrimiento, con sus síntomas. ¿Quién es ese señor del despacho que cuestiona lo que pasa por mi cabeza? Si una persona considerada “sana” mentalmente, es ella con sus pensamientos, y probablemente tenga de vez en cuando pensamientos muy parecidos a los que tiene alguien a quien se considera “enfermo”, ¿por qué lo que consideramos “locura” o “enfermedad” lo vemos ajeno a la esencia humana? Y cuando escribimos locura, podemos escribir “depresión”, “déficits de atención”, o cualquier cosa por la que nos puedan diagnosticar.

Como no consideramos deseable el tener como finalidad última el “eliminar” síntomas, vemos imprescindible que se creen estructuras para poder contener el sufrimiento psíquico, alternativas al Sistema de Salud Mental, que en esto está fracasando estrepitosamente, pese a lo cual ahora mismo es casi lo único a lo que se puede agarrar alguien que esté pasando por ese sufrimiento. Tenemos que conseguir la transformación de la sociedad, y esto es un objetivo irrenunciable, en algo humano, que, como mínimo, sea capaz de soportar la “locura”, que no es poco, pero sin quedarnos ahí, una sociedad con un mínimo componente a la medida del ser humano, presumiblemente va a resultarnos a todos menos dolorosa en lo psíquico, y por tanto, nos hará enfermar menos.

martes, 20 de abril de 2010

Campaña contra el TAI


CONTRA LA MEDICACIÓN FORZOSA
Desde hace varios años, dentro del estado español, se han venido realizando diferentes movimientos y propuestas orientadas a instituir dentro de nuestras fronteras la medicación forzosa. La última y las más agresiva tentativa ha tenido lugar en la Comunidad Valenciana. Desde allí se ha propuesto de manera abierta y sin tapujos la judicialización salvaje de la salud mental. Nos encontramos ante un auténtico punto de inflexión: por un lado, toda una serie de sectores sociales (jueces, periodistas, psiquiatras, asociaciones de familiares capitaneados por sujetos de oscuros intereses, la industria farmacéutica,…); y por otro, la soledad de los individuos diagnosticados de una enfermedad mental a los que se planea privar de toda autonomía, dignidad e incluso la misma libertad.
Si el TAI acabara por salir adelante, una parte significativa de la población española se encontraría en un verdadero estado de excepción. Afirmamos con absoluta rotundidad que no es posible poner en marcha ningún tipo de estrategia terapéutica que tome su razón de ser en el miedo, el castigo y la amenaza. Las propuestas de medicación forzosa (más allá de la palabrería oficial) no buscan el bien de los sujetos psiquiatrizados, busca imponer a sangre y fuego la norma social. No podemos esperar nada de una sociedad que por estar basada en las relaciones mercantiles y en el puro dinero no puede considerarnos (por definición) como miembros suyos.
Los psiquiatras nazis gasearon a 250.000 seres “anormales”, los psiquiatras de la democracia con sus jueces, periodistas y empresarios quieren llevar a la policía a nuestra casa para mantenernos drogados y silenciados.
Nos quieren obligar a tomar sustancias tóxicas que, como ellos mismos reconocen, no curan; nos quieren obligar a rendirnos sin, ni siquiera, haber escuchado antes nuestra palabra.
De la misma manera que nosotros no queremos imponer a nadie nuestra voluntad de no medicarnos, no le reconocemos a nadie el derecho de obligarnos a hacerlo. No hace falta ser muy hábil para intuir que si sus píldoras funcionaran no harían falta sentencias ni pistolas. En todo caso, hemos decidido caminar hacia la salud de la únicamanera que conocemos: peleando por nuestra libertad.
Nuestra lucha no sólo se reduce al TAI, entendemos el sistema de salud mental como una forma más de controlen la sociedad patriarcal y capitalista que conformamos, donde las relaciones de poder (familia, escuela, trabajo,prisión...) anulan y reducen a las personas a mercancía.
Para mantener el orden cívico y en beneficio de la industria farmacéutica, de psicólogos y psiquiatras, el sistema através de las ciencias “psi”, etiqueta y estigmatiza a las personas que sienten/piensan/actúan fuera de la normalidad,entendiendo la normalidad como encajar en una sociedad que siguiendo su terminología está enferma, individualizalos problemas de las personas, impone remedios mecánicos ( conductismo, fármacos, encierros... ) y desvía laatención del problema real, encubriendo la raíz del sufrimiento: el mundo que conocemos.

Un desarrollo completo de las críticas al TAI puede encontrarse en www.contralamedicacionforzosa.es


sábado, 10 de abril de 2010

A por el PP

Noticia extraída de la web de ABC:


"PP propone que menores delincuentes puedan recibir tratamiento psiquiátrico


El PP ha preparado una proposición de ley para reformar la Ley del Menor en la que sugiere que los menores delincuentes puedan recibir "ciertos tratamientos psiquiátricos", incluso en contra de su voluntad o la de sus padres, si lo necesitan para rehabilitarse.
La portavoz del PP en el Congreso, Soraya Sáenz de Santamaría, ha sido la encargada de adelantar estas medidas "ineludibles" durante una rueda de prensa, en la que ha deseado que el Gobierno y el PSOE dejen de poner "excusas" para "no legislar en caliente".
"El Gobierno se ampara en cada caso para no legislar en caliente, pero en cada caso ha dado tiempo a que la situación se enfríe y se puedan analizar las cosas con sosiego", se ha quejado.
Sáenz de Santamaría ha sostenido que la reforma del PP ha sido trabajada con "rigor, seriedad y sosiego", asesorándose con expertos, para dar una respuesta a una "necesidad social", por lo que ha invitado al Gobierno a debatir y a presentar sus propuestas. Para que los menores puedan recibir tratamiento psiquiátrico aunque estén en contra, la reforma del PP planteará que se modifiquen el Código Civil y la Ley de Autonomía del Paciente. "
¿Pero qué coño?
Ya lo intentó UPyD. Afortunadamente eso no pasó. Aunque a los menores, para el que no lo sepa, ya se les da medicación psiquiátrica sin su consentimiento en los centros cerrados (igual que en las cárceles a los presos)
Parece que si no nos movemos, nos la van a meter doblada.

jueves, 8 de abril de 2010

Historia de la Psiquiatría III (La invención de la Esquizofrenia)

tes del siglo XIX apenas hay referencias a lo que ahora se entiende por esquizofrenia. En primer lugar, esto se podría atribuir a que el término, la "entidad nosológica" es algo moderno, una suerte de "avance", algo así como el "si sabemos lo que es, podremos tratarlo". Nada más lejos de la realidad. No sabemos lo que es, aparte de teorías más o menos, en realidad menos que más, contrastadas.
Volvemos al principio, antes del siglo XIX, apenas hay referencias a lo que ahora se entiende por esquizofrenia. Se puede buscar y extrapolar de la literatura médica y religiosa, se puede pensar que lo que antes eran endemoniados, ahora son enfermos mentales... en realidad nada mínimamente serio, sobre todo por el obviar que la cultura occidental antes del siglo XIX, ya sea Griega, Judía, Romana, Medieval, o la que se nos ocurra, era significativamente distinta, también el concepto de "locura".
Otra vez comenzamos: Antes del siglo XIX, apenas hay referencias a lo que ahora podemos entender por esquizofrenia. Es muy interesante ver cómo la medicina islámica del S. XV ni siquiera recoge cosas parecidas.
Las primeras referencias a algo que podría ajustarse a la esquizofrenia, podrían ser de Pinel (1809).
Benedict Morel creó el término  Demence précoce, en 1853. Arnold Pick en 1891 utilizó el término "dementia praecox". Ambos se referían a algo a lo que hoy podemos denominar psicosis.
Emil Kraepelin (algunos comentarios a sus casos los podemos encontrar en el libro UHP), sistematizó la entidad nosológica, distinguiéndola de otras. No sabemos muy bien con qué criterio, ya que de un tipo de esquizofrenia a otra hay unas diferencias poco justificables sin recurrir a valoraciones arbitrarias.  Para Kraepelin, tenía un curso deteriorante y empezaba en épocas tempranas de la vida adulta, por eso el nombre de dementia praecox. Poco a poco el término se fue popularizando.
Eugen Bleuler, fue el que le puso su nombre definitivo, Esquizofrenia. Para este hombrico, había cuatro síntomas fundamentales: Asociaciones laxas del pensamiento, afectividad plana, ambivalencia y autismo. Los delirios y alucinaciones eran accesorios.
La psiquiatría contemporánea parece obviar que esta entidad nosológica (etiqueta, para entendernos) es una invención del siglo XIX, en la sociedad occidental.

Y de esos polvos, estos lodos. En otro momento continuaremos con la evolución del término hasta nuestros días, y las implicaciones que tiene. Esperamos que les haya guatado.

sábado, 13 de marzo de 2010

Charla en Zamora



La charla será como la que se dio en Granada, pero con algún añadido nuevo, hecho con sugerencias y aportaciones de la otra charla y de la gente que ha querido aportar.
Tods estais invitads, a todas las charlas, y por mi parte, a la del viernes 19.
Un saludo y gracias.

martes, 23 de febrero de 2010

De Jacob Levi Moreno

Más importante que la ciencia es su resultado
      una respuesta provoca cien preguntas.

Más importante que la poesía es su resultado,
      un poema evoca cien actos heroicos.

Más importante que el reconocimiento es su resultado,
      el resultado es dolor y culpa.

Más importante que la procreación es el hijo.
Más importante que la evolución de la creación es la
      evolución del creador.

En el lugar de lo imperativo está el emperador.
En el lugar de lo creativo está el creador.
Un encuentro de dos: ojo a ojo, cara a cara.
Y cuando estés cerca arrancaré tus ojos
      y los colocaré en el lugar de los míos,
      y tu arrancarás mis ojos
      y los colocarás en el lugar de los tuyos,
      entonces te miraré con tus ojos
      y tu me mirarás con los míos.

Así hasta la cosa común sirve al silencio y
      nuestro encuentro es la meta sin cadenas:
El lugar indeterminado, en un momento indeterminado,
      la palabra indeterminada al hombre indeterminado.



Jacob Levi Moreno es el creador del Psicodrama.

Moreno, J.L. (1961) Psicodrama. Buenos Aires, Hormé

jueves, 17 de diciembre de 2009

Crónica de la charla

Ya han pasado casi dos meses desde la charla del Ocubre Rojinegro, desgraciadamente no está grabado el largo debate que se generó, y tengo poca idea de colgar una presentación de Power Point por aquí, pero intentaré resumir, más o menos lo que fue.
También quiero disculparme por la tardanza en actualizar esto, he estado muy, pero que muy liado, y para mantener una mínima calidad, a veces hay que renunciar, en algunos momentos, a publicar.
En primer lugar, destacaría la asistencia a la charla. Hubo mucha gente, y además, a mi juicio, gente con ideas muy interesantes. Esto es de destacar en un campo como el que tenemos entre manos, en que hay que "hilar muy fino" para no caer en errores graves que pueden provocar el que los frutos de nuestro esfuerzo no sean los que en realidad esperamos.
La charla fue una introducción al debate, no pretendía ser mucho más que eso. Exponiendo algunos datos, se trataba de  dar unas pocas pinceladas para que posteriormente, con las ideas generadas en común, poder salir todos con más preguntas y alguna conclusión en la cabeza. Soy de la idea de que el pensamiento se genera mejor entre varias personas debatiendo que en una sola cabeza.
En un principio se habló de la historia de la psiquiatría, algo parecido a lo que pone en las primeras entradas del blog. Después hubo una breve historia de algunas corrientes psicológicas, todo "muy por encima".
Luego se habló de la psicología como medio de control social, y se acabó proponiendo una forma diferente de enfocar la ciencia de la psicología, buscando un paradigma psicológico en el que quepan las personas libres.
A quien le interese el power point, puede pedirlo por correo electrónico. No es el árbol de la ciencia y no dice "nada nuevo", pero cumplió bien su función.
El debate giró en torno a varios ejes: El origen de la enfermedad mental, sus causas últimas (la famosa "etiología"), la psicología como ciencia (y la necesidad o no de ser "científicos", incluso la validez del conocimiento científico en sí), y lo que yo considero que debe ser la línea a trabajar desde nuestros colectivos: Qué alternativas se pueden proponer al sistema de salud mental ahora mismo. Cómo podemos hacer para resistir a la psiquiatría y a la psicología "académicas", ya que el mero hecho de negar la figura de la "enfermedad mental" o tratar de destruir la pseudociencia psiquiátrica, no elimina el sufrimiento per se de las personas que tienen problemas en sus cabezas (por decirlo de alguna manera). Es obvio que no se puede pretender crear nada desde fuera (yo como psicólogo, no puedo generar estructuras alternativas al sistema de salud mental, sino que a mi entender, mi labor puede ser acompañar y potenciar lo que los propios afectados pueden querer hacer. Lo contrario sería convertirme otra vez, y sin querer, en el represor al que quiero eliminar).
Pido disculpas por no tener cosas más concretas, pero contaba con que tendría grabado todo, y al final no pudo ser.
Gracias a tods los que asistieron y a aquellos que hicieron que la experiencia no fuera "una charla más".

viernes, 16 de octubre de 2009

Octubre Rojinegro

En el local de CNT-AIT Granada (C/ Eurípides s/n):
Conferencia Contrapsicología y Antipsiquiatría.
Ponente: Militante de CNT-AIT Salamanca.

El ponente participa activamente en este blog e invita a todo el que quiera pasarse por allí a asistir a la conferencia, que consistirá en una exposición sobre la historia de la psiquiatría, de la psicología, algo de actualidad, crítica y acabará con un turno final de palabras y/o debate.
En breve se colgará del blog el texto aproximado de la charla y las conclusiones del debate, si hubiera alguna.
Gracias a todos.

domingo, 6 de septiembre de 2009

Sobre Cognitivismo y Otros Cuentos

Desde que el Profesor Wundt, en su laboratorio de Leipzig, decidiera fundar la psicología como ciencia independiente han ocurrido muchas cosas en el campo del estudio de la mente y/o del comportamiento humanos, han estado en auge y declive ya varias escuelas, pese a la relativa juventud de esta “ciencia”. Lo cierto es que en auge o no, coexisten, en este momento, muchas escuelas, con tesis prácticamente incompatibles, como dentro de un gran saco del que los psicólogos que se consideran prácticos extraen las que en cada momento les valen para explicar o justificar lo que en ese momento pueden tener delante. Esta “escuela” alternativa, cuya única característica es ese eclecticismo, no tiene por qué ser “mejor” o “peor” en cuanto a eficacia que visiones más ortodoxas enmarcadas dentro de las distintas corrientes. El poder explicar cada cosa que hace o piensa una persona utilizando para ello el argumento que más nos guste, no quiere decir tener una visión más integral del ser humano.

La corriente psicológica que ahora mismo está en auge es el Cognitivismo, una especie de hijo del Conductismo (el paradigma “Estímulo-Respuesta”). El cognitivismo es una corriente que permite integrar las tesis más radicales del conductismo con las teorías motivacionales del Humanismo, la Gestalt, y ciertos esquemas psicoanalíticos (esto muy tímidamente), a veces cambiándoles el nombre para adecuarlo más a su propio bagaje.

Debido a lo mencionado anteriormente, hoy en día es raro que nos atienda un psicólogo que no se declare “ecléctico” o “cognitivista” (ojo, que no es lo mismo), y es raro el psicólogo “ecléctico” cuya base formativa no depende en gran medida de ese cognitivismo, debido en gran medida, a los planes de estudios de cualquier facultad española, dominados básicamente por el Cognitivismo.

La Psicología cognitivivista se centra en cómo procesamos la información, es decir qué pasa desde que recibimos un estímulo dado, hasta que se produce una respuesta a ese estímulo, y cómo las consecuencias de esa respuesta son procesadas también como un estímulo nuevo. Se compara la mente a un ordenador, donde los programas del mismo (nuestros esquemas, creencias, sesgos, experiencia...), y el Hardware (el Sistema Nervioso), son los encargados de convertir el input, los estímulos, en respuestas, para adaptarnos óptimamente al medio.

Ante esta visión de la persona, no lo olvidemos, predominante en los “estudiosos” de la mente y del comportamiento, se nos plantea, como libertarios, un interrogante: ¿Dónde queda aquí la libertad?

Si nacemos con una biología dada que es modulada por un ambiente del que estamos a merced, se podría decir que hay un “determinismo” sobre los procesos mentales, por tanto la libertad, entendida como libre albedrío, tan sólo sería una ilusión en que sólo los ingenuos pueden creer. El problema no radica en que exista o no libre albedrío, el problema está en que desde esta visión, bien aplicada, convertimos las conductas inadaptadas en “fallos” de la persona, que no ha logrado adaptarse correctamente al medio, o tiene “fallos de hardware” (le sobra o le falta de cierto neurotransmisor, o tiene disfunción cerebral mínima).

Lo cierto es que desde la visión cognitiva se puede pensar que si una persona tiene cierto comportamiento es porque es la mejor forma que tiene para adaptarse a su medio, y si tal o cual conducta es disfuncional lo es porque el medio es un medio “antipersona”, pero esta visión , casualidades de la vida no se da, las respuestas que el psicólogo llama “inadaptativas” son respuestas anómalas, no normales a las circunstancias, cosa que contradice los pilares mismos del Conductismo (no olvidemos que sin Conductismo, no hay cognitivismo), ya que en ciencia, no existen “excepciones a la regla”, y es por esto que desde la psicopatología se intenta, cuando se puede, dar una explicación de por qué tal o cual conducta anómala es adaptativa para la persona, y cuando no se consigue, se deja en manos de la psiquiatría para explicar, desde un punto de vista médico, dicha conducta. Siempre sin cuestionar los pilares del sistema.

Por ejemplo, si un hombre es alcohólico, se puede atribuir a que el alcohol, como sustancia psicoactiva, actúa como ansiolítico, entre otras cosas, y la persona que se engancha a él lo hace porque tiene ansiedad, como forma de automedicación. Por el contrario, no se puede explicar por qué una persona desarrolla una esquizofrenia, por lo que debe ser por algo “biológico”... nunca se cuestiona el papel de una jornada laboral de 45 horas semanales en una cadena de montaje como predisponente en una esquizofrenia.

Y aquí es donde entra la otra acepción de libertad, el poder hacer lo que queramos, pensar lo que queramos, sin ser reprimidos por ello. Por lo visto, una conducta extraña, o un pensamiento extraño, se convierten en síntomas, en señales que nos dicen que una persona se adapta mal, ya sea por un fallo en el software, con lo que habría que cambiar sus cogniciones erróneas, o su hardware, entonces debemos controlar, si podemos, sus neurotransmisores de por vida. No quiero decir que se esté haciendo siempre esto, pero sí es cierto que se psiquiatriza y psicologiza cada vez más la sociedad, desde los psicólogos que acuden a los accidentes y desastres a “auxiliar” a las víctimas y familiares, hasta el hecho de que se de medicación psiquiátrica a quienes peor se adaptan a las condiciones de un geriátrico, centro de menores, cárcel, etcétera. Volviendo un poco hacia atrás, repito que no se cuestiona el papel que tiene adaptarse a este sistema en el hecho de “perder la cordura”.

Por ejemplo, es bien sabido por todos que mucha gente trabaja toda la semana en un tajo que se podría llamar “alienante” sin pecar de subjetividad en el juicio, y que reconoce que los fines de semana “se evade” de eso, trabajar para “desfasar”, utilizando para ese desfase el alcohol (recordemos que es, en dosis bajas, un ansiolítico) y tabaco. Pues sin cuestionar el papel del alcohol en todo tipo de problemas mentales, nos podemos encontrar que el tabaco también se asocia estos, se dice que como una suerte de “automedicación” (igual que las personas con ansiedad podrían beber alcohol porque al beberlo se sienten mejor, el tabaco podría tener un efecto parecido además de aliviar efectos secundarios de alguna medicación en otro tipo de enfermedades psiquiáticas), pero lo cierto es que es muy difícil saber qué fue antes. En todo caso, si los pacientes usaran el tabaco porque alivia síntomas inducidos por la medicación, sería una crueldad racionarlo en los psiquiátricos.

Estudios recientes han relacionado la cafeína con la psicosis. ¿Es por la sustancia en sí, o es que provoca primero ansiedad y esta genera la psicosis? La cafeína es la sustancia psicoactiva más consumida en el mundo, en los países industrializados es casi imprescindible para que la gente pueda mantener el “nivel de alerta” (vamos, estar despierto y atento) en su jornada laboral... ¿No nos cuestiona esto nada acerca de las llamadas enfermedades mentales?

Todo esto no son más que reflexiones sobre la teoría y la práctica psicológicas que ahora dominan el panorama. Por supuesto existen formas alternativas de ver la psicología, y debemos crearlas desde nuestros ambientes para poder dar respuesta contra la represión ejercida contra lo “anormal”, que, mira por donde, es lo que molesta a las clases dominantes.

No quiero que todo este tostón se quede en eso, me gustaría que sirva para cuestionarnos ciertos temas, como la libertad y la ciencia. Y desde esa reflexión, poder reivindicar el derecho a ser distintos, a estar tristes, alegres, neutros, inadaptados...




Referencias: David G. Meyers (1999). Psicología. Madrid, ed. Médica Panamericana. || Drs. Jaime Santander, Daniel Seijas y Mirtha Jiménez. Tabaquismo y Comorbilidad Psiquiátrica. Cuadernos de Neurología. 2009; XXIII, Universidad Católica de Chile. || David M. Fergusson; Joseph M. Boden; L. John Horwood ,Tests of Causal Links Between Alcohol Abuse or Dependence and Major Depression. Arch Gen Psychiatry. 2009;66(3):260-266.



Publicado en el Germinal Libertario, Suplemento Nº8 (Septiembre de 2009), Órgano de Expresión de Las Juventudes Anarquistas de León (FIJA).

miércoles, 22 de julio de 2009

Knots (Nudos)

Un hijo debe respetar a su padre
No se le tiene que enseñar a que respete a su padre
Es algo natural
Así es como yo he educado a mi hijo en todo caso.

Claro que un padre debe merecerse el respeto
Puede perder el derecho al respeto de su hijo
Pero yo espero al menos que mi hijo me respetará, aunque
sólo sea por dejarle libre de respetarme o no.

R.D. Laing

Se está adentro
y luego afuera de lo que uno ha estado adentro
Uno se siente vacío
porque no hay nada dentro de uno mismo
Se intenta meter dentro de uno mismo
ese dentro del afuera
en el que uno estuvo una vez dentro
una vez que uno intenta meterse a sí mismo detro
dentro de lo que
se está afuera:
comer y ser comido
tener el afuera dentro y estar
dentro del afuera

Pero esto no basta. Uno intenta meter
el adentro del que uno está afuera adentro, y
meterse dentro del afuera. Pero uno no se mete
dentro del afuera metiéndose el afuera dentro
pues:
aunque uno está lleno por dentro del adentro del afuera
uno está en el afuera de su propio adentro
y al meterse dentro del afuera
uno permanece vacío porque
mientras se está en el adentro
incluso el adentro del afuera está afuera
y dentro de uno no hay nada todavía
Nunca ha habido ninguna otra cosa
y nunca la habrá

R.D. Laing




Texto extraído de R.D. Laing (1972), Esquizofrenia y presión social. Barcelona, Tusquets.

lunes, 15 de junio de 2009

Los Psicofármacos II (neurolépticos)

Para inaugurar esta sección, quería hablar de los antipsicóticos.
El nombre técnico sería "neurolépticos", y son grandes depresores del SNC. "Neuroléptico" viene del griego "neuro" (nervio) y "leptos" (atar), y es una etimología muy bien puesta, pues funcionan como camisas de fuerza químicas, que si bien, en muchos casos no coartan la posibilidad de moverse (ojo con los efectos secundarios que veremos luego), si que cortan procesos mentales superiores, además de los temidos síntomas psicóticos (delirios y alucinaciones, por lo general). Al inventarse la clorpromazina se la denominó como "lobotomía química" y se pensó en la terapia farmacológica como una "solución limpia" frente a la lobotomía tradicional y al problema de la saturación de los hospitales psiquiátricos. El sobrenombre de "lobotomía química" tampoco le vendría mal a este grupo de medicamentos, pues al igual que el procedimiento de destrucción de masa cerebral por medios quirúrgicos, estos causan daño cerebral permanente.
La mayor parte de los neurolépticos funcionan bloqueando los receptores postsinápticos de la Dopamina (un neurotransmisor), es decir, que impiden a esta sustancia cerebral natural funcionar con normalidad, y hacen que parezca que tenemos menos.
La teoría subyacente al uso de estos fármacos en todas las psicosis, simplificando mucho, es que éstas se producen por una actividad exacerbada de la Dopamina en las áreas frontales y mesolímbicas del cerebro. Esto se refuerza cuando vemos que:
-Estos medicamentos muchas veces eliminan los delirios y las alucinaciones.
-Otros medicamentos con efecto contrario, como la L-Dopa y las anfetaminas pueden producir psicosis.
Pero existen explicaciones alternativas plausibles para todo esto, luego científicamente, no está demostrado que esto sea verdad. La Dopamina sí que parece implicada en estos procesos, pero no sabemos exactamente qué papel juega, si es la causa o el efecto, pues también se ha demostrado que estímulos externos y conductas modifican la química y estructura cerebrales. ¿Es la causa un factor externo? Lo único indiscutible es que somos seres bio-psico-sociales, y que las tres partes están relacionadas e interactúan reciprocamente.

Pues bien, al bloquear estos receptores postsinápticos de la Dopamina, el cerebro se defiende, creando las neuronas postsinápticas más receptores, y no sólo en las áreas que queríamos bloquear, sino en otras (esto sólo es una hipótesis, no lo olvidemos), como el área nigroestriada, y como la Dopamina sirve también como modulador de los movimientos voluntarios, se producen síntomas relacinados con los mismos. La hipersensibilidad a la dopamina causada por un aumento de los receptores de la dopamina en áreas subcorticales es algo bastante grave.
Esto es una enfermedad por sí sola, de muy difícil tratamiento y un riego relativamente alto de ocurrencia. Se llama Discinesia Tardía, y puede darse desde el primer contacto con el psicofármaco, aunque lo normal es que haya alrededor de un 5% de posibilidades por año (acumulativas) de que el consumidos la desarrolle, y teniendo en cuenta que los tratamientos con antipsicóticos son de por vida...
Otros efectos adversos pueden ser la acatisia (otro síntoma motor), la agranulocitosis y la ganancia de peso.

El hecho de que aumente el numero de receptores de la Dopamina en la neurona postsináptica, hace que al quitar el tratamiento, además de aumentar el riesgo de desarrollar la temida Discinesia Tardía, eliminemos la posibilidad de "curación", o la vuelta a la normalidad química del cerebro, o como queramos llamarlo, y que al suspender el tratamiento pueda aparecer un "efecto rebote", interpretando el mismo como una recaída en la enfermedad. Esta teoría predeciría que si no tratamos a los pacientes psicóticos con neurolépticos, las recaídas una vez normalizada la situación serían menos, y que pacientes con trastornos psicóticos breves o esquizofreniformes, se "recuperarían" y acabarían en menor medida siendo diagnosticados de "esquizofrenia". Esto es exactamente lo que pasa según los estudios de Iaco Sekkula.

Una cosa de la que no he hablado es de la existencia de dos familias de antipsicóticos: Los de primera generación o "típicos", y los de segunda generación o "atípicos", aunque ya está a punto de salir al mercado una tercera generación. Lo que se supone que distingue especialmente a estas familias:
-El poder lidiar con los síntomas negativos de la psicosis (embotamiento afectivo, abulia, alogia, anhedonia...), ya que los de primera generación, más que eliminarlos, parecían exacerbarlos, y los de segunda se planteaban como sustancias capaces de tratarlos (lo cual es mentira).
-El causar o no efectos colaterales: Se supone que los desegunda generación no causaban discinesia tardía, ahora se supone que causan menos... juzguen ustedes mismos. Este enlace es de la revista Infocop, el título del artículo es "Auge y ¿Caída? de la Era de los Antipsicóticos Atípicos".

Seguro que algo se me queda en el tintero. Podrían correr ríos de tinta que quedarían secos si queremos escribir todo lo posible sobre el tema. Quedan para futuras entradas.

Los Psicofármacos

Sobre la Historia de estas sustancias consideradas medicamentos ya escribiré dentro de "Historia de la Psiquiatría". Esta sección viene a ser para hablar de los efectos de los distintos psicofármacos sobre la salud, el Sistema Nervioso Central (SNC), sus efectos "terapéuticos" y sus efectos adversos. Como no es el vademécum, esto no sólo es una orientación sobre el tema en que se da una información "desnuda", sino que rpetendo acercar algún que otro estudio, y decir lo que en la consulta del psiquiatra no te suelen decir. No obstante, esto tan sólo pretende ser información orientativa, para leer, formarnos y debatir. No quiero empujar desde aquí a hacer nada a nadie, que me pueden meter en la cárcel por eso. Cada cual, con la información, que haga lo que crea oportuno.

sábado, 23 de mayo de 2009

Historia de la Psiquiatría II


Acabábamos la anterior entrada de historia de la psiquiatría hablando de Pinel. Pinel, y algunos de sus discípulos, como Esquirol, protagonizaron lo que se llama "segunda revolución psiquiátrica", quitando las cadenas y dando un trato humano a los enajenados (al menos esto es lo que dice la visión romántica de la historia psiquiátrica, siendo la realidad mucho más negra que eso). La "primera revolución psiquiátrica" merece la pena ser mencionada, pues consiste en la fundación de lo que podríamos llamar "hostpitales psiquiátricos", los primeros en el mundo. Que sepamos (eliminando historia de las civilizaciones de la antigüedad), el primer "psiquiátrico" se fundó en Valencia, más o menos en 1409. Por esa época, el internamiento suponía un avance, frente a las hogueras (ya había gente que deshechaba la Demonología, una especie de DSM de la época, como Paracelso).
En 1616 Francia, mediante un edicto, estableció los manicomios. Los directores estaban autorizados para tener a sus locos indefinidamente, y pronto convirtieron sus centros en verdaderas cárceles, donde los locos estaban encerrados con delincuientes comunes, prostitutas y demás gente que no hace bonito en la calle. Allí eran sometidos a tratos degradantes y torturas, siempre con fines terapéuticos.
Los típicos tratamientos a la locura antes de Pinel eran la inmersión, las sangrías, los azotes, el tratamiento de aterrorizar, incluso la "Silla de Darwin", ideada por el abuelo del autor de "El Origen de las Especies", que consistía en una silla que se hacía girar hasta que sangrabas por nariz y oídos, un tratamiento muy efectivo para la locura.
Cabe decir también, que con Pinel y sus seguidores, no desaparecieron las "contenciones físicas", se sustituyen las cadenas por camisas de fuerza, y se usan camas con barrotes. La historia de la psiquiatría (y no metemos aquí las corrientes "psiquiátricas" que se han desligado de la medicina, como las psicodinámicas, por ejemplo) hasta nuestros días, ha consistido casi siempre, en la estigmatización y la tortura.


"Encerrando no se Educa"


Jornadas de presentación de la Asamblea contra los centros de menores (Salamanca):




Miércoles 27 de Mayo, 20:00 horas

Presentación de la asamblea y dinámicas de reflexión


Jueves 28 de Mayo, 20:00 horas

Proyección: "El odio"

Todas las actividades se realizarán en el local de CNT-AIT Salamanca (Avda. Italia 24-26)

Organiza:
Asamblea Contra los Centros de Menores Salamanca
(asamnocensal@gmail.com)

jueves, 21 de mayo de 2009

Historia de la psiquiatría I

No vamos a hablar de la psiquiatría desde sus comienzos en la época prehistórica, donde probablemente un chamán en trance, dirán algunos antropólogos, era el encargado de expulsar los demonios que la gente tenía dentro... lo cierto es que poco sabemos y poco podemos saber de esas épocas, más que por los restos de algunos esqueletos en los que habían hecho trepanaciones, y por cómo había cicatrizado el hueso, la persona había sobrevivido durante años. Lo cierto es que la psiquiatría como ciencia autónoma acaba por formarse en el siglo XVIII (Erwin H Ackerknecht, Breve historia de la psiquiatría). Por esta época se empezó a considerar la locura como un trastorno proveniente de "cosas del cuerpo". Surgió gente apostando por la psicogénesis de los trastornos mentales (Ludwing, Zückuert, Harper, Fischer, Langermann...).
La expresión "neurosis" se la inventó Cullen, el mismo tipo que recomendó la camisa de fuerza, aparato inventado por McBride. Los primeros experimentos con los reflejos se los debemos a Whytts, y los de "electricidad animal" a Galvani y Volta. Por esta época las enfermedades mentales se empiezan a atribuir al sistema nervioso, y no a los "humores". En el Siglo XVIII también surgieron los localizacionistas.
Durante esa época la psicoterapia se basaba en el miedo, es decir, se trataba de curar a los enfermos mentales aterrorizándoles, como veremos en próximas entradas, con prácticas que cualquier persona con dos dedos de frente calificará de "tortura". Pinel fue el primero en decir que eso no era una buena práctica.